William Venegas. 10 junio, 2019
En una casona, el humor es ácido y chispeante. ROMALY PARA LN
En una casona, el humor es ácido y chispeante. ROMALY PARA LN

Una casona en cierto lugar estratégico da lugar a una comedia de tremendo humor sulfuroso. Esto sucede en la exitosa película argentina El cuento de las comadrejas (2019), dirigida nada menos que por Juan José Campanella, el del oscarizado filme El secreto de sus ojos (2009).

Campanella regresa este año a la pantalla grande después de un tiempo dedicado a series de televisión y, en medio, solo con una película animada: Metegol (2013). El resultado es más que halagüeño, con una historia graciosa, pero cuya graciosidad pasa por los escondites más rabiosos del humor negro.

Es ahí cuando El cuento de las comadrejas se nos vuelve película más deliciosa. El asunto es que hay una casa que está atrasando el desarrollo de un gran plan urbanístico, al que dos jóvenes le ponen la mira para ganarse su buena plata.

El problema es que esa casona, tan vetusta como orgullosa de sí misma, tiene cuatro habitantes. Ellos son tan mozos en sus costumbres como viejos en edad.

Esos cuatro personajes son la vida misma, así, los cuatro juntos, con valiosos recuerdos y un día a día por disfrutar. El centro de esa amistad es una actriz retirada, quien fue diva en la época dorada del cine argentino.

La acompañan tres tipos a los que el humor les revienta afuera de la piel, por la razón que sea. Uno es el esposo, quien también fuera actor, aunque no exitoso; otro es el guionista de las viejas películas de la actriz y quien vive su vejez como un constante libreto de comedia; el tercero es el director de aquellas películas, quien con su escopeta se la pasa buscando comadrejas y solo encuentra buen humor.

Ya ustedes lo pueden suponer: entre los jóvenes y los viejos habrá un choque generacional por la casa. Alrededor de ese conflicto, meollo de la trama, giran los más diversos sucesos, con humor muy fino, algunas veces de estilo intelectual nada despreciable.

Toda esa jocosidad pasa por la casona y (¡obvio!) por los personajes, con una filmación inteligente y nada fácil, casi toda adentro de la casa o por los jardines de la mansión. De paso, aparece el amor, sí, el amor, porque dicen que a la vejez… viruela. ¡Qué bueno!

No es un amor cualquiera, es un amor recuperado, y ustedes deben ir al cine para que aprendan a no perder esperanzas románticas. También el filme recurre al suspenso. Es un suspenso radiante, les juro que es cierto: es un suspenso risueño y con mucha suspicacia.

Las situaciones son chispeantes y burbujeantes. Ni qué decirlo de los diálogos o de las breves frases monologadas que por ahí aparecen, sin que yo les pueda contar aquí el porqué. Lo cierto es que gallo viejo con el ala mata, y cuando lo hace le pone buen humor.

Las actuaciones son magníficas, contagiosas, como toda la puesta en escena o puesta en imágenes: filme con astucia generacional. No se lo pierdan, solo se exhibe en el cine Magaly.

EL CUENTO DE LAS COMADREJAS

Título original: El cuento de las comadrejas

Argentina, 2019

Género: Comedia

Director: Juan José Campanella

Elenco: Graciela Borges, Óscar Martínez, Luis Brandoni, Marcos Mundstock

Duración: 129 minutos

Cine: Magaly

Calificación: CUATRO estrellas ( * * * * ) de cinco posibles