William Venegas. 20 noviembre, 2018
La actriz Keira Knightley interpreta a Colette. AFP.
La actriz Keira Knightley interpreta a Colette. AFP.

Inspirado por formas propias del movimiento romántico en la literatura, o sea, del “subjetivismo romántico”, el sétimo arte nos proporciona lo que hoy se denomina “cine de época”. En esto, la cinematografía inglesa ha dado muy buenos títulos.

Esta vez nos llega la película Colette: Liberación y deseo (2018), dirigida por Wash Westmoreland y con la presencia casi icónica –en este tipo de cine– de Keira Knightley, acompañada por Dominic West, quienes cumplen bien con los personajes que les corresponden.Para los entendidos o para los más estudiosos de algunos hechos históricos que devienen de la literatura, la trama puede serles conocida. Se trata de una joven francesa del campo: Sidonie-Gabrielle Colette (Keira Knightley), nada ingenua y bastante atrevida, poco convencional.

Para salir del ostracismo cultural del campo, Colette se casa con un conocido y egoísta hombre de letras, catorce años mayor que ella, a quien se le conoce con su nombre de soltero: Willy (Dominic West). Es así como Colette entra al bullicioso universo de la cultura parisina, donde el arte y sus artistas marchan a puñalada por bollo de pan, dentro de sus contradicciones e instintos egocéntricos.

Cuando Willy descubre la habilidad de Colette para escribir novelas, la alienta a hacerlo, pero él las publica con su nombre y se apodera de las ganancias. Simple: el patriarcado es también una forma de explotación intelectual y económica, donde las mujeres se ven reducidas a mercancías, al igual que la creatividad artística .Willy triunfa con las novelas de Colette (sobre todo con su serie Claudine), así hasta el día en que ella asume su liberación intelectual (su propia voz) a la vez que se apropia de su compromiso lésbico con la mujer que ama.

Mientras lo visual de la película se convierte en glosa plástica del drama narrado, la fotografía se luce y la atmósfera de época se adentra en los dilemas de los personajes principales. Colette: Liberación y deseo se convierte en inteligente discurso sobre cómo –en una sociedad patriarcal– el genio de las mujeres talentosas no se reconoce con facilidad, sino que, por el contrario, tiende a ser invisibilizado.

Colette en un principio cae en la trampa de Willy; sin embargo, esa trampa le marca un lugar como escritora y finalmente ella logra, mediante una buena dosis de escándalo y de ruptura social, dar rienda suelta a su genio literario e inscribir su nombre propio en la historia de las letras.

Como retrato de personajes, el filme muestra muy bien lo hipócrita de cada cual. En la sociedad parisina de esa época, la homosexualidad y la bisexualidad eran socialmente aceptadas, pero en apariencia, porque cuando lo hace una mujer inteligente (caso de Colette), entonces no se habla de transgresión, sino de escándalo.

Colette: Liberación y deseo es cine vigente y lo mejor es que muestra pasión, tanto en su propuesta visual como al exponer sus conceptos o su discurso.

Ficha

Título original: Colette

Reino Unido, 2018

Género: Drama

Director: Wash Westmoreland

Duración: 112 minutos

Cines: Magaly, La Salita

Calificación: * * * * * Cinco estrellas