
Los Ángeles. EFE La película de temática gay I Love You Phillip Morris , protagonizada por Jim Carrey y Ewan McGregor, se estrenará en Estados Unidos y Canadá el 3 de diciembre, tras una disputa por sus derechos, que tardó meses en resolverse.
Además, el filme llegaría a Latinoamérica entre diciembre y enero del 2011, según lo anunció The Hollywood Reporter.
I Love You Phillip Morris , dirigida por Glenn Ficarra y John Requa, cuenta el romance que viven un convicto (Carrey) y su compañero de celda (McGregor), una historia que, a su paso por los festivales, no dejó indiferente a nadie y que provocó críticas de lo más diversas.
“Jim y Ewan demuestran de nuevo ser de los pocos grandes actores que toman riesgos, los afrontan y consiguen el éxito”, dijo Howard Cohen, copresidente de Roadside Attractions.
“Todo el mundo habla de esta película y estamos entusiasmados de que vuelva a estar disponible”, añadió el productor.
Las distribuidoras Roadside Attractions y Liddell Entertainment, informaron en un comunicado que se han hecho con los derechos del filme en esos territorios, que hasta ahora eran propiedad de Consolidated Pictures Group (CPG).
El atraso. La obra, estrenada en el festival de cine independiente de Sundance en 2009, y exhibida en el Festival de Cannes, iba a ver la luz el 26 de marzo, pero la CPG dio marcha atrás y decidió retrasarla hasta el 30 de abril. Esa fecha se pospuso de nuevo, de forma indefinida.
La financiación de la cinta llegó a través de la empresa EuropaCorp, que cedió los derechos de distribución en Norteamérica a CPG.
Sin embargo, en abril, EuropaCorp presentó una demanda contra CPG por incumplimiento de contrato, alegando que no había recibido la cantidad económica acordada, estimada en $3 millones, según informó la revista especializada The Hollywood Reporter.
Por ende, EuropaCorp reclamaba la devolución de los derechos en Estados Unidos sobre el filme.
Una Corte de California dio la razón a la empresa francesa y prohibió a CPG que la cinta se estrenara en EE. UU. hasta que el caso se resolviera en un procedimiento de arbitraje, a cargo de la Alianza de Cine y Televisión (IFTA).
El fallo de IFTA permitió a EuropaCorp renegociar esos derechos con otras empresas hasta llegar a un acuerdo satisfactorio.