“Los cineastas mexicanos más exitosos filman en Estados Unidos, no en México; en inglés no en español. Los directores que filmamos en México tenemos otras condiciones de trabajo, pero llega un momento en que tenemos que decidir entre esas dos opciones”, subrayó.
Ella decidió “rodar de otra manera”, con muy poco presupuesto y prácticamente sin salir de casa: el 70% del filme se rodó en su jardín.
Esta película es el quinto largometraje de Novaro; habla de la vida y la muerte desde dos ángulos paralelos: la medicina botánica, una tradición muy arraigada en el país, y el sufrimiento que produce una enfermedad como el Alzheimer.
Con un mosaico protagonizado por personajes femeninos (interpretados por Ofelia Medina y Ursula Pruneda), Novaro pone en escena una trama por la que desfilan varios temas, desde una denuncia a la impunidad de la violencia, hasta la necesidad de crear un diálogo entre hombres y mujeres.