Gloriana Corrales. 5 diciembre, 2016
Schneider tenía 19 años y Brando, 48, al filmar la película. Archivo.
Schneider tenía 19 años y Brando, 48, al filmar la película. Archivo.

El cineasta italiano Bernardo Bertolucci intentó bajar el tono a las críticas surgidas este fin de semana, luego de que volviera a salir a la luz una entrevista brindada en el 2013, en la cual reconocía que la protagonista de El último tango en París, María Schneider, no sabía que usarían una barra de mantequilla como lubricante para la escena de la violación.

"Quisiera por última vez aclarar la ridícula equivocación que sigue suscitando El último tango en París en diarios de todo el mundo", manifestó Bertolucci, de 76 años, en un comunicado de prensa divulgado en Italia.

De acuerdo con el director, Schneider (entonces de 19 años) era consciente de que se simularía una escena de sexo anal. Sin embargo, el uso de la mantequilla fue un acuerdo de último momento con el coprotagonista, Marlon Brando (quien tenía 48 años).

"He dicho, pero talvez no he sido lo suficientemente claro, que decidí no informar a María del uso de la mantequilla. Queríamos que tuvieran una reacción espontánea a ese uso impropio", comentó Bertolucci. "Algunos han creído que ella no estaba informada de la violencia contra ella. Falso. María sabía todo porque había leído el guión, donde todo estaba descrito".

"Consuela y a la vez aflige que haya gente aún tan ingenua que cree que lo que ve en el cine ocurra en la realidad. No saben que en el cine el sexo es (casi) siempre una ficción y probablemente creen que cada vez que John Wayne dispara a su enemigo, cae muerto de verdad", agregó.

Bertolucci volvió a estar en el ojo de la tormenta la semana pasada, luego de que, en el marco del Día Internacional contra la Violencia de Género, la revista estadounidense Variety difundiera la entrevista que el cineasta concedió en el 2013 a la Cinemateca Francesa, y que ya había circulado en ese entonces en Europa.

En El último tango en París, Schneider interpretó a una actriz amateur de 20 años, quien se encuentra con un hombre viudo en un apartamento e inician una vida sexual cargada de violencia hacia la muchacha.

La cinta llevó a la intérprete a la fama, pero a cambio de un enorme costo emocional que la sumió en la depresión y que la hizo tomar la decisión de nunca volver a rodar desnudos.

"Me sentí humillada y, para ser honesta, un poco violada por Marlon y por Bertolucci. Después de la escena, Marlon no me consoló ni se disculpó. Dichosamente, no hubo que repetir la escena", dijo al Daily Mail en el 2007.

Schneider, quien murió de cáncer en el 2011, llevó una tormentosa vida que incluyó problemas económicos, drogas, intentos de suicidio e internamientos psiquiátricos.