Ninguno de los miembros de la familia hizo ayer declaraciones a la prensa y, según una nota suministrada por la agencia de comunicación de la familia, no las hará por el momento.
El padre de la artista fue internado la noche del 3 de enero, tras experimentar severas molestias a su regreso de Miami, donde había pasado las fiestas navideñas en compañía de sus hijos.
Enrique Rubio sufrió después un infarto cerebral y un paro cardiaco y quedó con parte del cuerpo paralizado. Su cuadro de salud fue diagnosticado en un principio como “crítico pero estable”.
Posteriormente, su estado empeoró y debió ser trasladado a otro centro para que se le hiciera una hemodiálisis, con objeto de eliminar de su cuerpo los restos de los medicamentos con los que se le indujo un coma.
Finalmente, Enrique Rubio falleció ayer a las 10.30 a. m. (hora local de México) y su cuerpo será velado y cremado en el Panteón Francés de la capital mexicana, según anunció la familia.