Cine

‘1917’: la historia de guerra que conmueve al mundo

Ganadora del Globo de Oro como mejor película del año y postulada al Óscar en la misma categoría, la poderosa cinta es una emotiva reminiscencia bélica, inspirada en los relatos del abuelo de Sam Mendes, su director. En el filme dos soldados se juegan la vida tratando de salvar de la muerte a 1.600 personas.

Las enigmáticas y conmovedoras historias de un típico abuelo, sentado en el corredor de una tradicional casa de madera, marcaron por completo la infancia de Sam Mendes, el premiado cineasta que este 9 de febrero, por el filme 1917, podría bañarse de oro en tres de las principales categorías de los premios Óscar: mejor película, mejor director y mejor guion original.

Alfred Mendes, un exsoldado originario de Trinidad y Tobago, era su abuelo. Recuerda Sam que, siendo niños, se burlaban de él porque solía lavarse las manos obsesivamente, hasta que un día su padre les contó el motivo: “Es que tu abuelo recuerda el barro de las trincheras durante la guerra, y el hecho de que nunca podía limpiarse”.

Ahí Sam dejó de reírse de su abuelo. También fue cuando él y sus primos comenzaron a preguntar a su abuelo qué sucedió cuando, a los 19 años, se puso el uniforme y luchó en nombre de Gran Bretaña en lo que se convertiría en uno de los conflictos más letales del mundo.

“Esperábamos supongo, historias convencionales de heroísmo y valentía. Pero no esperábamos lo que nos dijo: cuentos impactantes y bastante gráficos de absoluta inutilidad y caos”, expresó Mendes.

Estaba la historia del soldado herido que su abuelo llevó a la trinchera bajo el fuego enemigo, solo para descubrir cuando llegó que el hombre estaba muerto, pues su cuerpo había recibido una bala destinada a Alfred. También estaba el relato de un soldado alemán cuya cabeza se perdió en una explosión y su cuerpo igual siguió corriendo.

Y luego estaba la misión para la que Alfred Mendes se ofreció voluntario, el 12 de octubre de 1917, después de que casi un tercio de los hombres de su batallón murieran en la batalla de Poelcappelle. Los sobrevivientes quedaron varados y Alfred, que había sido entrenado como señalizador, fue enviado a rescatarlos y llevarlos de regreso al campamento.

“Ese hombre pequeño, en medio de esa vasta extensión de muerte, nunca iba a poder sacarlo de mi mente”, confesó Mendes.

Precisamente esa la imagen que inspiró el filme 1917, película dirigida y coescrita por Mendes, que se estrena este jueves en Costa Rica. La cinta, que se ha constituido en una de las sorpresas fílmicas del año, cuenta la historia de un par de lanceros británicos, que deben atravesar kilómetros de campo de batalla para entregar un mensaje urgente. Si logran su cometido, unos 1.600 soldados podrían salvar su vida.

La cinta, que se desarrolla en el marco de la Primera Guerra Mundial, la protagonizan los soldados Schofield (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman). Ellos son, ni más ni menos, los que deben tomar la batuta de una misión que parece imposible de realizar, pues además de tener que ejecutarla contrarreloj, las emociones humanas deben ser vencidas en medio de la tormenta de balas y morteros asesinos.

Es que entre los soldados que podrían salvar, tras la entrega del bendito mensaje, está el propio hermano de Blake, por lo que su corazón y su alma entera juegan en este reto bélico sin precedentes.

Pero lo más impactante del filme es que, de una forma activa, el espectador sigue a los soldados protagonistas en lo que aparenta ser una sola toma continua –al estilo videojuego– . Eso transmite a la butaca, de forma singular, los sentimientos que brotan en el camino de los valientes militares, así como los miedos y peligros que, inevitablemente, enfrentarán en el campo de batalla. Se trata de una experiencia inmersiva.

Cabe destacar que 1917 no se filmó en una sola toma, pero se grabó con una serie de tomas extendidas, sin cortes, que se conectaron sin dificultad para verse y sentirse como si fuera una toma continua.

“La razón por la que elegí hacer eso con este material es que, desde el principio, sentí que la historia debería contarse en tiempo real”, explicó Mendes.

“La sensación de la distancia recorrida es muy importante. Pero también es, de forma más relevante, una decisión emocional, que espero los conecte aún más estrechamente con el viaje de los dos personajes centrales. Quería que la audiencia recorriera cada paso del viaje con ellos, que respirara cada aliento", agregó el cineasta.

En la película, además, destaca la participación del ganador del Óscar Colin Firth (El discurso del Rey), que encarna al general Erinmore. Son las órdenes directas de este personaje, las que terminan enredando a los soldados en tan mortífera misión.

“Puede ser que en privado, el propio Erinmore sienta simpatía por los jóvenes. También es probable que no se permita tales sentimientos, o simplemente no los tenga. Estoy seguro de que diría que al final todo es lo mismo. El trabajo tiene que hacerse”, comentó Firth sobre su personaje, en las notas de producción del filme.

También aparece Benedict Cumberbatch (The Imitation Game), encarnando al coronel Mackenzie, a quien los soldados deben hacer llegar el mensaje con urgencia. De eso depende todo. La vida o la muerte.

Tarea complicada.

Aunque las historias que su abuelo le contó a Sam siempre han rondado en su cabeza, eso no significó que hacer una película como esta fuera fácil para el director.

“La gente dice: ‘Oh, debes haber querido contar la historia durante años’ y, en realidad, no”, reveló Mendes, de 54 años, quien en 1999 ganó el Óscar a mejor director, por Belleza Americana.

“La verdad es que nunca la sentí como mi historia. Era de mi abuelo y nada más", agregó el cineasta, como queriendo decir que eso le generó dificultades para conformar un guion sólido.

Mendes también sabía que, si bien Hollywood hizo muchas películas de la Segunda Guerra Mundial sobre héroes soldados que luchan contra los nazis, las motivaciones confusas y los baches de comunicación ocurridos en las trincheras de la Primera Guerra Mundial, requerirían un tipo diferente de narración.

“Esa guerra fue un caos de mala gestión, una tragedia humana a gran escala. Se podía matar a alguien a 1.000 metros con una ametralladora, pero no se podía comunicar con un soldado a 20 metros de distancia”, comentó el director.

Pero hay dos detalles que, providencialmente, lo impulsaron a desarrollar la película. Después de dirigir los filmes de James Bond Skyfall (2012) y Spectre (2015), Mendes estaba teniendo ciertos problemas para montar un nuevo proyecto fílmico y, tras las tremendas dudas, al fin se prendió una luz: su agente le sugirió que explorara las historias de guerra de su abuelo.

Fue en el 2017 –un año después de la votación del Brexit en Gran Bretaña–que Mendes encontró más inspiración.

“Me temo que los vientos que soplaban antes de la Primera Guerra están soplando de nuevo. Creo que una generación de hombres luchó por una Europa libre y unificada, que bien haríamos en recordar ahora”, comentó Mendes en clara oposición a la decisión tomada en un referéndum nacional, en el 2016, y las autoridades de su país.

Manos a la obra.

Una vez que Mendes comenzó a reflexionar sobre el guión, con su colibretista Krysty Wilson-Cairns, rápidamente establecieron unas reglas para el rodaje. En lugar de adaptar la propia historia de su abuelo, Mendes seguiría a dos soldados relativamente anónimos cuyo heroísmo sería accidental.

Además la historia tendría lugar en la primavera de 1917, cuando los alemanes se retiraron a la línea Hindenburg y dejaron un rastro de devastación y trampas a su paso.

Otra regla crucial a la hora de escribir la película iba a ser la de experimentar con la loca y revolucionaria idea de la ‘toma continua’. Por lo que en la primera página del guión eso quedó subrayado y en letras mayúsculas, ya que toda la narrativa debía colaborar para hacerlo realidad.

“Fue lo que me entusiasmó. Siempre está el peligro de que una vez que te acostumbras a hacer películas, te vuelves flojo con la forma en que las filmas. Oh sí, lo sé: primer plano, sobre el hombro, dos tomas, tomas en movimiento, tomas elegantes cada tres escenas”, comentó el cineasta.

Mendes comenzó a filmar 1917 en abril del 2019 y fue obligado a estrenar la cinta en Navidad, dándole una ventana inusualmente corta para completar una película de esta escala. Y aunque Mendes había ensayado extensamente con su elenco y reunió a un equipo de colaboradores de primer nivel –como el director de fotografía Roger Deakins (nominado al Óscar) y el editor Lee Smith–, cualquier pequeña cosa que saliera mal durante todas esas tomas largas podría arruinar el trabajo de cientos de personas.

"Hubo momentos en los que pensaba: ‘Estoy usando cada fibra de todo lo que sé sobre teatro y cine combinados’. Definitivamente fui llevado al límite para tratar de encontrar soluciones”, comentó.

No se lo puso fácil a sí mismo. Aunque las tomas se planificaron con la máxima precisión, lo que sucedía dentro del cuadro a cuadro a menudo estaba sujeto a cambios dependiendo del clima, la capacidad de los actores para llegar a sus marcas en el barro o cómo los miembros más caprichosos del elenco, incluidos varios animales y un bebé, reaccionarían a la cámara.

De hecho cuando George MacKay –que interpreta al soldado Schofield –, fue golpeado accidentalmente por otro actor, Mendes no paró la secuencia y la mantuvo al final.

"Quería encerrar al público con los personajes. La audiencia reacciona a esas escenas de una manera diferente porque saben que no van a salir de ella a menos que los hombres salgan de ella. Tienes un nivel de involucramiento que tal vez no existiría si lo filmamos convencionalmente”.

Lo cierto es que Mendes terminó la película unos días antes de finalizar el mes de noviembre, y desde entonces, ha estado en una gira por todo el mundo con el objetivo de dar a 1917 un impulso extra en la temporada de premios 2020. En esa lides, la crítica especializada ha sido su mejor aliada.

“Mendes representa la 1.° Guerra Mundial como nunca la hemos visto antes: horrible y hermosa, inmersiva y distante, inmediata y al mismo tiempo alejada de nuestra experiencia personal", publicó Variety sobre el filme.

Con tantos halagos, lo cierto es que a la película no le ha ido mal en las grandes competencias: ganó el Globo de Oro como mejor director y mejor película del año, además de que parte como una de las favoritas para ganar el Óscar, donde cuenta con 10 flamantes nominaciones. El 9 de febrero, día de la gala, Joker y Había una vez en Hollywood pintan como sus principales contendientes.

Ficha técnica

1917 (Reino Unido)

Director: Sam Mendes

Género: Drama bélico

Elenco: George MacKay, Dean-Charles Chapman, Benedict Cumberbatch, Colin Firth.

Duración: 119 minutos

Cines: Magaly, Cinépolis, Novacinemas, Multicinemas, Cinemark, Citicinemas.

Nominaciones al Óscar

-Mejor película

-Mejor director

-Mejor guion original

-Mejor fotografía

-Mejor banda sonora

-Mejor montaje de sonido

-Mejor mezcla de sonido

-Mejor diseño de producción

-Mejores efectos especiales

-Mejor maquillaje y peluquería

Alexánder Sánchez

Alexánder Sánchez

Periodista del suplemento Viva de La Nación. Bachiller en Periodismo de la Universidad de Costa Rica. Su formación académica la complementó con trabajos estudiantiles en medios de comunicación universitarios.

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