
La chef costarricense Sophia Rodríguez vivió un emotivo momento durante la presentación de su nuevo menú “Cuentos para Comer”, realizado el jueves 25 de setiembre en San José. La actividad reunió a creadores de contenido y allegados de la cocinera, quien recibió una sorpresa muy especial de parte de su hermana mayor, Natalia Rodríguez.
Natalia tomó la palabra y, en lugar de un discurso formal, narró un cuento sobre la vida de Sophia. El relato describió desde su infancia hasta la apertura de su más reciente proyecto gastronómico.
La chef, conmovida hasta las lágrimas, agradeció públicamente el gesto y lo calificó como uno de los regalos más significativos de su vida.
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“Mi hermana ha sido testigo de todo mi proceso desde que nací. Siempre ha estado ahí para apoyarme. Este detalle significa tanto para mí, como hermana menor. Le agradezco con todo mi corazón”, expresó Sofía durante el evento.
En su relato, Natalia recordó a una pequeña Sofía “de ojos verdes y sonrisa encantadora” que mostró desde niña un gusto especial por la cocina. Contó que, junto a su madre, apareció en televisión preparando chalupas y ensaladas. También evocó sus primeros emprendimientos, como la venta de granizados en el barrio, donde incluso resolvió contratiempos improvisando soluciones con la ayuda de su otra hermana, Angélica.
Con el paso de los años, Sophia experimentó con la repostería. Vendió queques a profesores y madres de familia del colegio y, tiempo después, elaboró queques navideños que ofrecía en pequeños puestos. Aunque estudió Comunicación en la Universidad de Costa Rica (UCR), la gastronomía siempre la acompañó. Durante esos años vendió postres a sus compañeros y trabajó en la producción de un programa culinario en televisión.
La oportunidad televisiva llegó cuando un compañero la invitó a Buen Día para preparar una sangría de mango. Su autenticidad la llevó a convertirse en figura recurrente del programa y, más adelante, en otros espacios de Canal 7.
Además, recordó que con la llegada de su hija, Juliana, Sofía dio vida a un nuevo proyecto: Juliana Amor y Pan, una panadería bautizada en honor a su pequeña.
En un emocionante repaso de su vida, la chef abrazó a su hermana en medio de lágrimas y sonrisas.
