
El Centro de Cine, del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), adjudicó de forma incorrecta el beneficio de ¢6 millones del Fondo de Fomento Audiovisual El Fauno a la productora audiovisual Misifús Producciones, en la convocatoria del 2025.
La Procuraduría General de la República (PGR), mediante el dictamen C-095-2026, emitido el 15 de junio de este año, dio luz verde al Ministerio para declarar la nulidad del otorgamiento del beneficio.
La entidad cultural, por su parte, procedió a hacerlo el 1.° de julio, según informó a La Nación posterior a la primera publicación de esta noticia.
La sociedad anónima, presidida por el cineasta tico Adrián Cruz García, iba a recibir ¢6 millones para financiar la producción titulada Mamba Brava. No obstante, el otorgamiento del monto, que no llegó a ejecutarse, habría tenido vicios que conllevaron a su nulidad, según explicó la PGR.
Los vicios están relacionados con que Misifús Producciones ya había resultado ganadora del Fondo del Fauno. Lo hizo en la novena convocatoria, del 2024, recibiendo un total de ¢5 millones para la película Señorita Semilla, ejecutables en un plazo de 24 meses.
Lo que rompió las normas es que dicho presupuesto se encontraba todavía en ejecución para el 10 de julio de 2025, fecha en que el Centro de Cine otorgó los fondos para Mamba Brava.
El reglamento del Fondo del Fauno prohíbe expresamente en su artículo 9 que personas jurídicas que tengan aún en ejecución un beneficio presupuestario puedan optar por otro. Es decir, la productora no podía concursar por los ¢6 millones para el proyecto Mamba Brava antes de concluir la ejecución de los fondos que se le brindaron para Señorita Semilla.
Pero, ¿cómo se adjudicó un fondo a una empresa que no cumplía los requisitos? María Fernanda Carvajal, encargada del proceso, informó en febrero de este año al Ministro de Cultura que un “error involuntario” permitió que trámite continuara.
Además, la sociedad anónima presentó, como requisito para concursar en la convocatoria, una declaración jurada en la que aseguraba que “no estaba bajo las prohibiciones del artículo 9.º del reglamento del Fondo”.
El dictamen de la Procuraduría no anuló automáticamente el otorgamiento del monto. La función del análisis del ente técnico fue corroborar, a pedido del Ministerio de Cultura, que, en efecto, el otorgamiento tenía vicios de fondo. Posteriormente, el órgano cultural procedió a concluir el proceso, anulando la entrega del beneficio a Misifús Producciones.
Sin querer referirse al fondo del caso, Alexánder Rojas, secretario de Misifús Producciones, confirmó a La Nación que la contravención a los reglamentos se identificó poco después de que fueran nombrados como beneficiarios. Por esa razón, el dinero nunca llegó a ejecutarse.
Esta versión de Rojas llegó pocas horas después de la publicación de este medio y tras una semana de que se le pidiera su versión a la empresa fílmica.
Importante: Esta publicación fue corregida posterior a su primera publicación (jueves 23 de julio), tras obtenerse la versión oficial del Ministerio de Cultura y, así mismo, se hicieron modificaciones para aclarar aspectos solicitados por la entidad. Cabe destacar que desde el jueves 16 de julio se envió la consulta a los correos oficiales que la entidad habilita para la prensa, pero no hubo respuesta.
