Las celebraciones del Día Internacional del Folclor, que se festeja cada 22 de agosto, finalizarán hoy conel Baile del Peseteado, que será a las 9 p.m. en el salón Los mangos, y que amenizará La Marimba Los Mentos. Nada tendrá que pagar, bueno, solo una peseta, si es que aún conserva de estas monedas
Esta tradición nació de los abuelos, que en aquella época pagaban una peseta para entrar al baile.
Diversión. El plato fuerte de la semana cultural tuvo lugar este martes. A las 6:30 p.m. hubo un pasacalle en el que diversos grupos de bailes típicos, la banda comunal, cimarronas, música de marimba y las mascaradas desfilaron desde el Parque Bernabela Ramos hasta la Plaza Los Mangos.
Apenas culminó el desfile, la algarabía comenzó en Santa Cruz, uno de los pueblos más autóctonos de Guanacaste. Allí se presentaron el grupo de danza Las Lajas, la Marimba Los Mentos y Los de La Bajura, entre otros, ante la expectativa y comodidad de cientos de personas (incluso visitantes extranjeros), que no se cansaron de aplaudir desde una gradería provisional instalada por la Comisión de Rescate Cultural y de Desarrollo Turístico de Santa Cruz.
"Como Ciudad Folclórica de Costa Rica, desde hace tres años nos propusimos celebrar a lo grande esta fecha. En años anteriores la festejábamos solo un día, pero en esta ocasión decidimos hacerlo durante toda una semana", explicó Telma Gutiérrez, miembro de dicha comisión. Las celebraciones empezaron el 19 de agosto.
Además de las noches culturales, en las que participan cerca de 40 grupos locales de música, teatro y danza, los artesanos cuentan con un espacio para exponer sus trabajos, la mayoría de ellos hechos a base de maíz, tuza, jícaro, concha y barro, como es el caso de la Asociación de Artesanos de Guaitil y San Vicente. Las exposiciones se realizan de 4 p.m. a 7 p.m.
Cada noche, las comidas y bebidas criollas, tamal de elote, tanelas, rosquillas, tortillas con cuajada, arroz de maíz, el famoso arroz güacho, chicheme, horchata, resbaladera y los deliciosos tamales de cerdo con una taza de café satisfacen el apetito de los espectadores.
La noche del martes, la fiesta cultural la vivieron hasta los más pequeños, pues quienes no se vistieron al estilo campesino se encargaron de molestar a la "gigantona" de las mascaradas para que los persiguiera por calles y aceras. Los espectadores estuvieron más de dos horas disfrutando de bailes, canciones, bombas y retahílas, pero el espíritu guanacasteco se hizo sentir con fuerza cuando el grupo Los de La Bajura bajó al escenario y cerró el espectáculo.