
El actor estadounidense Bill Cosby reveló una información impactante y preocupante en la declaración jurada que dio en el marco de una demanda que enfrenta por violación.
Cosby fue una de las figuras más influyentes de la comedia y la televisión por trabajos como The Cosby Show. Sufrió un duro embate a su imagen de “padre de América” tras la acusación de más de 60 mujeres, quienes afirmaron haber sido víctimas de agresión sexual, acoso y abuso por parte del intérprete; muchas de las alegaciones se remontan a los años sesenta.
Ahora, estas declaraciones recientes vuelven a encender las alarmas sobre el otrora exitoso actor. Las manifestaciones del intérprete, bajo juramentación, se dieron como parte de la acusación por violación de Donna Motsinger. Partes del testimonio fueron divulgados por el sitio especializado en farándula TMZ.
De acuerdo con los documentos obtenidos por el medio, el comediante afirmó que recibió una receta de sedantes en un juego de póker y que esos medicamentos los utilizó para dárselos a mujeres con fines sexuales, explicó Infobae en una nota que replicó la información.
Sedantes para drogar y un juego de póker
Cosby explicó que recibió la receta del medicamento Quaalude —que según la BBC fue el nombre comercial de la metacualona, un sedante con efectos similares a los de los barbitúricos— del doctor Leroy Amar, un ginecólogo y amigo suyo.

La receta se la dio el médico tras un juego de póker que se realizó en la casa del actor antes de 1972, agregó Infobae.
En estas revelaciones, como explicó El Clarín, Cosby contó que renovó al menos siete veces dicha receta con la cual obtenía los sedantes para drogar mujeres y mantener relaciones sexuales con ellas, mientras él permanecía completamente sobrio.
En su demanda, la mujer afirmó que el actor la drogó y la violó ese mismo año. Contó que el artista le dio una pastilla que ella creyó que era una aspirina; perdió la conciencia y al día siguiente despertó en casa del artista vistiendo únicamente su ropa interior.
Actualmente, Cosby, de 88 años, busca que la demanda de la mujer sea desestimada.
En el 2018, el intérprete fue declarado culpable de tres cargos de agresión indecente agravada contra Andrea Constand y condenado a entre tres y diez años de prisión, convirtiéndose en uno de los casos emblemáticos vinculados al movimiento #MeToo.
En el 2021, el Tribunal Supremo de Pensilvania anuló esa condena al considerar que se violó su derecho al debido proceso por un acuerdo previo de no acusarlo, ordenó su liberación y prohibió nuevos cargos penales en ese caso. Desde entonces está en libertad, pero enfrenta demandas civiles adicionales de varias mujeres y su legado profesional permanece marcado por las acusaciones y el descrédito público.
