
Riqueza y pobreza son dos puntas de una misma lanza. Para la serie de drama Damnation, ambos bandos se enfrentan para conseguir el control del corazón agrario de Estados Unidos.
El Estados Unidos que dibuja el estreno de Netflix ya no se ve como lo hacía en las historias del Lejano Oeste. Los campos han sido conquistados, las tierras labradas con vegetales y las vacas están gordas de cereales.
Es, por otro lado, la época de los grandes bancos y las industrias que toman provecho de la abundancia del campo para enriquecerse aún más ellos (el verídico crack de 1929 es el detonante de las ansiedades sociales de los años siguientes, mejor conocidos como el periodo de la Gran Depresión).
El protagonista Seth Davenport (interpretado por el irlandés Killian Scott) es un hombre que posa como un pastor protestante de un pequeño pueblo de Iowa para levantar una revolución y enfrentarse a los empresarios que amenazan con controlar los bienes de producción.
“Mis amigos, hay demonios allá afuera. Nuestros bancos y gobierno han conspirado para estafar a la gente que siembra nuestra comida y mantiene nuestro país fuerte”, exclama en uno de sus sermones.
Davenport también se enfrentará a un “rompehuelgas” profesional llamado Creeley Turner (Logan Marshall-Green, mejor conocido por parecerse muchísimo a un actor más popular, Tom Hardy).
“Seth parece la clase de persona que quiere e intenta hacer lo correcto pero tiene impulsos extremos en la otra dirección. Es un territorio complicado, particularmente porque es un periodo muy inestable de la historia estadounidense”, dijo Scott en entrevista con RTÉ Entertainment.
La primera temporada de Damnation tiene 10 episodios. Para quienes la sigan, tendrán que esperar noticias de una eventual segunda temporada en Netflix. Esta semana, su canal original de transmisión, USA Network, anunció que no la renovaría para televisión.
Ya está disponible en Netflix.
