WASHINGTON (AFP) Mujeres posmenopaúsicas tratadas con terapia de hormonas corren mayor riesgo de sufrir un infarto sin importar cuándo comenzaron el tratamiento, según los resultados de un nuevo estudio.
Las mujeres que se tratan con la hormona sexual femenina estrógeno tienen un 39% más posibilidades de sufrir un infarto que aquellas que nunca la han tomado, indicó el estudio publicado esta semana en el Archives of Internal Medicine.
La investigación científica también halló una "fuerte relación" entre los niveles de estrógeno usado y el incremento del riesgo. A mayores dosis mayor riesgo.
Para las mujeres que toman una combinación de estrógeno con progestina, una forma sintética de progesterona, el incremento del riesgo fue de 37%, dijeron los investigadores.
"El aumento del peligro de infarto se observó en las mujeres que comenzaban la terapia hormonal en edades tempranas o cerca de la menopausia y en edades altas con más de una década después de la menopausia", escribieron Francine Grodstein y sus colegas del Brigham and Women's Hospital y la Escuela Médica de Harvard.
Sin embargo, los investigadores no hallaron un claro incremento en las mujeres que tomaron la hormona durante menos de cinco años cuando eran más jóvenes, lo que se podría explicar por el pequeño número de casos involucrados.
El estudio se realizó sobre 121.700 mujeres de entre 30 y 55 años, entre 1976 y 2004. Se hallaron 360 casos de infarto en las mujeres que nunca usaron hormonas y 414 en las que sí las utilizaron.
El estudio se publica en pleno debate sobre los riesgos y beneficios de la terapia de hormonas en mujeres posmenopáusicas, aunque es el primero que investiga a las mujeres que iniciaron el tratamiento varios años antes de comenzar su menopausia, indicó el investigador.
© 2008 AFP