
OMAHA, EEUU (AFP) Alabado por aquellos que con su ayuda le han rebanado segundos al agua, criticado por quienes le califican de doping tecnológico, el nuevo traje de baño Speedo LZR será protagonista importante en las clasificatorias de natación de Estados Unidos para los Juegos Olímpicos Pekín-2008.
Según pronósticos de expertos, se espera una lluvia de récords en las eliminatorias locales, que comenzarán desde mañana domingo en Omaha (Nebraska) con la presencia de recordistas mundiales y campeones olímpicos y del orbe como Michael Phelps, Ryan Lochte, Aaron Piersol, Katie Hoff y Natalie Coughlin.
Una de las causas que ayudarían a la implantación de nuevas marcas en las eliminatorias norteñas es el controvertido traje de baño Speedo LZR, un ingenio de nueva tecnología diseñado a partir de estudios de la NASA sobre la dinámica de fluidos computacional (DFC) en entornos de agua y flujos de aire.
El nuevo Speedo, creado por la compañía del mismo nombre que patrocina a Phelps y otras grandes estrellas de la natación mundial, reduce la fricción con el agua por sus costuras ultrasónicas y realza la flotabilidad por la ligereza de la tela, que se adhiere al cuerpo del nadador como una segunda piel.
La tecnología de la DFC ha originado grandes avances tecnológicos, principalmente en las industrias aeronáutica (aviones más rápidos y ahorrativos de combustible), automovilística (los bólidos de F1), y náutica (lanchas y yates de última generación).
Un grupo de ingenieros de la Universidad de Nottingham, en Inglaterra, desarrolló un programa para estudiar cómo actua la DFC en el cuerpo humano, y producto de esa investigación fue posible crear una prenda de baño con tejido de baja fricción en los lugares más convenientes.
Los científicos ingleses aseguran que la nueva prenda tiene un cinco por ciento menos de resistencia al contacto con el agua que el anterior traje de baño creado por Speedo en 2007, el FS Pro, con el que los nadadores superaron 21 récords mundiales.
Según una investigación del diario USA Today, 38 de las 42 marcas del orbe establecidas este año fueron logradas por nadadores que usaron el nuevo traje.
El factor sicológico podría ser un componente intangible en el Speedo LZR, pues algunos nadadores señalan sentirse como Supermanes cuando lo usan.
"Puedo volar a través del mundo, puedo levantar un carro, puedo hacer cualquier cosa con mi Speedo LZR", dijo Ryan Lochte, quien estableció cuatro récords mundiales en abril pasado, en piscinas de curso corto.
La nueva trusa va acompañada de unos anteojos denominados Sidewinder and Aquasocket, con cubierta de caucho termoplástico, y el gorro Aqua-V, creados también con la tecnología DFC, que permitió identificar las áreas de mayor resistencia alrededor de los ojos y la cabeza de los nadadores.
Como los trajes de la NASA, los nadadores necesitan la ayuda de dos personas y entre 30 y 40 minutos para ponerse el nuevo vestido de baño.
Uno de los asistentes, el más fuerte, aguanta firme la pieza de la espalda y el otro sube el cierre.
"Es apretado, pero no es imposible respirar. Es confortable", aseguró Lochte.
Unos pocos críticos, principalmente de compañías rivales, señalan al Speedo LZR como un "dopaje tecnológico", y claman por su eliminación.
Pero más allá de toda tecnología, los componentes principales del éxito deportivo siguen siendo el entrenamiento, y el talento de los ejecutantes.
"El traje definitivamente ayuda, pero sin entrenamiento no podría conseguir nada", aseguró Michael Phelps.
El astro estadounidense no ha conseguido ningún récord mundial hasta ahora, pese a haber competido todo el año con Speedo.
"Si es un traje mágico, ¿por qué él (Phelps) no ha roto ningún récord mundial hasta ahora?. Porque no se encontraba en la cima de su entrenamiento. En las clasificatorias lo veremos al máximo de sus capacidades", declaró Bob Bowman, entrenador de Phelps.
© 2008 AFP