
Queda claro que poner una clave es recomendable para evitar que cualquiera pueda revisar el smartphone o tablet, tanto en el hogar, en el trabajo o si llega a ser sustraído. Siempre y cuando, lógicamente, no sean los equipos que permiten el desbloqueo con la huella dactilar.
Si olvidó alguna de esas opciones de desbloqueo es muy seguro que pueda experimentar un posible ataque de pánico. Sin embargo, antes de ir al servicio técnico acá le recomendamos algunas opciones para desbloquearlo.
Apps al rescate
Con la app oficial de Google Android Device Manager es posible cambiar la contraseña de bloqueo de pantalla de un dispositivo Android desde algún otro si se la olvidó. Es una buena forma de bloquearlo si el equipo se quedó en casa o fue robado.
Es necesario que ambos dispositivos estén configurados con la misma cuenta de Gmail. En la pantalla de la app aparecerán los equipos configurados con esa cuenta. Es cuestión de seleccionar el equipo bloqueado, elegir una nueva clave temporal que servirá tanto para bloquear el dispositivo como para desbloquearlo en caso de haber olvidado la clave.
Otra app es Droid Unlatch la cual genera una clave especial de 6 números en el caso de que no recuerde el PIN o la contraseña. Además, lo que hace la app es enviar un SMS o un correo electrónico con el código.
Último recurso
Existe una última opción antes de darse por vencido si todo lo anterior falla. Recuerde que es posible resetearlo a modo de fábrica, de acuerdo a como lo explica el manual de uso.
Es necesario aclarar que el ‘hard reset’ elimina todo lo que hay por delante incluyendo archivos, fotos, videos, contactos, etc, a menos que estén cargados en la tarjeta de memoria SD. Además, es importante tener en cuenta que la SD se debe retirar del dispositivo antes de ejecutar la operación.
Por eso es conveniente tener activada la opción de copia de seguridad, que enviará todos los archivos hacia Google Drive. Recuerde que al hacer el hard reset y luego ingresar de nuevo los datos de la cuenta de Google, todo debería volver a la normalidad.