
Mark Zuckerberg declaró ante un jurado en Los Ángeles en un juicio que analiza si Meta diseñó Instagram y Facebook para generar adicción en menores y afectar su salud mental.
El director ejecutivo de Meta compareció este miércoles en un proceso judicial que reúne a más de 1.600 demandantes. La causa cuestiona si varias empresas tecnológicas crearon funciones adictivas, sobre todo para menores de edad.
Zuckerberg rechazó esa acusación. Indicó que las herramientas de Instagram y Facebook buscan hacer la plataforma “útil”. Negó que el objetivo fuera aumentar de forma deliberada el tiempo de uso, atraer a menores o provocar daños en la salud mental.
Funciones bajo cuestionamiento
Los demandantes señalaron mecanismos como el scroll infinito, la reproducción automática de video, las recomendaciones mediante algoritmos personalizados y el envío constante de notificaciones.
Según la parte acusadora, estas funciones maximizan el tiempo de uso y generan comportamientos similares a los asociados con el juego.
Durante el interrogatorio, el abogado Mark Lanier representó a una demandante identificada como Kaley o K.G.M. Se trata de una mujer californiana de 20 años que atribuye a funciones de Meta y Google un comportamiento compulsivo y problemas de salud mental.
Lanier presentó documentos internos de la empresa. Uno, fechado en 2015, indicó que el 30% de los niños entre 10 y 12 años en Estados Unidos utilizaba Instagram en ese momento.
Otro documento señaló que la compañía buscaba aumentar el tiempo que niños de 10 años pasaban en la plataforma. Un tercer texto de 2018 afirmó que para triunfar con adolescentes era necesario incorporar usuarios en etapa preadolescente.
Zuckerberg respondió que no recordaba el contexto de documentos de más de diez años atrás. Añadió que Meta procura crear servicios útiles para conectar a las personas con familiares y amigos.
Uso por menores de 13 años
Las normas de Instagram y Facebook establecen una edad mínima de 13 años para registrarse. Durante el juicio surgieron datos que indican que menores de esa edad usan las plataformas.
Zuckerberg reconoció que muchos menores mienten sobre su edad para abrir cuentas. Afirmó que la empresa intenta hacer cumplir las reglas, pero describió la tarea como muy difícil.
El abogado sostuvo que Instagram sabe que existen usuarios menores de 13 años activos y que la compañía intenta reclutarlos.
Debate por filtros de belleza
El juicio también abordó los filtros de belleza. Lanier sostuvo que estos efectos, apoyado en estudios encargados por la propia empresa, alimentan problemas de imagen corporal en niñas.
Algunos filtros alteran rostros y cuerpos. Simulan resultados de cirugía estética o moldean figuras de forma poco realista.
Zuckerberg explicó que la empresa detectó posibles efectos dañinos. Decidió no prohibir los filtros. Optó por no recomendarlos y permitir su uso voluntario. Indicó que no existían datos sólidos que demostraran un daño causal.
Añadió que si una comunidad no se siente segura, el modelo no resulta sostenible. Cuestionó la idea de que más tiempo en la aplicación siempre beneficie a la empresa.
Un juicio con alcance amplio
En las próximas seis semanas declararán directivos de otras compañías como YouTube, además de expertos en redes sociales y conductas adictivas.
Meta y Google negaron las acusaciones. Ambas empresas afirmaron que cuentan con herramientas para proteger a menores, como controles parentales, límites de tiempo y sistemas de detección de edad.
El proceso incluyó en un inicio a Snap y TikTok. Sin embargo, estas compañías evitaron el juicio tras alcanzar acuerdos económicos recientes.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de una agencia de noticias y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
