Este análisis comparativo, realizado por el doctor Ki Bae Seung de la Universidad católica de Corea, en Seúl, mostró que en un grupo de 542 personas que atravesaron un puente coronario el riesgo de fallecimiento o de sufrir ataques cardiacos y cerebrales era de 9,2% tres años después, contra 9,3% en una cantidad equivalente de pacientes que recibieron una endoprótesis (stent) tras una angioplastia (dilatación de un vaso sanguíneo mediante un catéter).
Pero estos investigadores descubrieron que los enfermos tratados con una endoprótesis tenían un riesgo casi seis veces más elevado de tener que atravesar una nueva intervención quirúrgica para abrir la arteria nuevamente tapada que los pacientes tratados con un puente coronario.
"Concluimos que no había diferencias notables en las tasas de deceso o de ataques cardiacos y cerebrales entre los pacientes que sufrieron un puente coronario y los que recibieron una endoprótesis", indicaron los autores de estos trabajos.
"No obstante, las endoprótesis, incluso las que munidas de un medicamento, necesitaron más a menudo una nueva intervención para abrir la arteria afectada que los pacientes tratados con un puente coronario", añadieron los investigadores.
El estudio fue presentado por el doctor Seung en la 57 conferencia anual del American College of Cardiology (ACC) reunida en Chicago (Illinois, norte) y publicado en la edición en internet del New England Journal of Medicine.
© 2008 AFP