
LA PAZ (AFP) - Italia pidió que se realice sin presiones el proceso de nacionalización de las telecomunicaciones, iniciado por el Gobierno de Bolivia y que involucra una negociación con la compañía italiana Telecom, que aceptaría, si hay un buen acuerdo, su salida del país, donde opera desde hace una década.
El embajador italiano en La Paz, Silvio Mignano, abogó por una negociación "sin presiones" entre el gobierno de Evo Morales y la administración de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), gestionada por Telecom desde 1996.
Tras reunirse con el viceministro de Coordinación Gubernamental, Héctor Arce, el diplomático italiano destacó el desempeño de Telecom en Bolivia, pero consideró pertinente una negociación.
"Nosotros seguimos considerando que la presencia de Telecom (en Bolivia) es positiva, pero si no hay una solución ni positiva ni negativa, vamos a ver cómo se sigue negociando para ver si al final se queda o conviene que salga, pero en condiciones satisfactorias para Telecom", afirmó Mignano.
El viceministro de Telecomunicaciones de Bolivia, Roque Roy Méndez, informó que la administración italiana de Entel se mostró abierta a escuchar una oferta, durante una reunión formal el miércoles.
"Nosotros vamos a negociar con el consorcio EuroTelecom Internacional", un 'holding' formado en 1996 para comprar el 51% del paquete accionario de Entel, afirmó Roy Méndez.
En la cita hubo un "cordial intercambio de datos con la empresa italiana a nivel internacional", detacó el funcionario boliviano.
La oficina de Comunicaciones y Prensa de Entel declinó por segundo día consecutivo comentar tanto el decreto que expidió el lunes Morales, destinado a estudiar la factibilidad de la recuperación de la telefónica por parte del Estado, como la posición de Roma.
Una comisión ministerial tendrá un plazo de 30 días, hasta comienzo de mayo, para negociar con la empresa italiana la nacionalización de Entel, vía compra de acciones.
Para el efecto, el mandatario conformó una comisión de tres ministros y dos viceministros para hacerse cargo de la empresa, una operación que podría implicar alrededor de 600 millones de dólares.
El mandatario boliviano ha expresado en varias ocasiones su decisión de revertir al dominio del Estado todas las empresas públicas, incluso las estratégicas, privatizadas entre 1993 y 1997 durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.
El vicepresidente boliviano, Álvaro García, dijo que el Ejecutivo sólo tanteará la recuperación "de todas las entidades que manejen los recursos naturales y las empresas que rindan y traigan beneficios para el Estado".
Bajo la administración italiana, Entel es una de las empresas de mejor desempeño en Bolivia, con un promedio de 40 millones dólares de ganancias netas al año.
Antes de su privatización era, junto a la empresa estatal de petróleos, la que mejores réditos reportaba al Tesoro boliviano.
La administración de Entel-Bolivia anunció en junio último su disposición de negociar la venta de la compañía, que ha masificado la telefonía móvil, abierto una cobertura sin precedentes en el área rural e instalado conexiones por fibra óptica.
EuroTelecom absorbió a la compañía italiana Stet que en 1996 adquirió el 51% de las acciones de Entel-Bolivia en 610 millones de dólares. El 49% restante pertenece a los bolivianos a través de fondos de pensión y a los trabajadores de la empresa en una mínima parte.
© 2007 AFP