
El Internet estratosférico surge como una nueva apuesta tecnológica para ampliar la conectividad global. Varias empresas preparan pruebas desde 2026 con aeronaves no tripuladas y dirigibles que operan a más de 19 kilómetros de altura, desde donde podrían transmitir señal directa a teléfonos móviles.
El portal especializado MIT Technology Review explica que estas plataformas buscan llevar Internet a regiones donde la conexión sigue siendo limitada o inexistente. La iniciativa surge en un contexto donde millones de personas aún enfrentan dificultades para acceder a la red.
Según ese medio, alrededor de 2.200 millones de personas en el mundo no cuentan con acceso pleno a Internet. Esta situación persiste pese a la expansión de redes satelitales como Starlink, que posee cerca de 10.000 satélites activos, y la constelación de 650 satélites de OneWeb. La cobertura continúa irregular en zonas rurales, remotas o insulares.
El antecedente del proyecto Loon
Uno de los intentos más conocidos para cerrar la brecha digital fue Loon, el proyecto de globos estratosféricos impulsado por Google en 2011.
La iniciativa terminó en 2021 debido a dificultades técnicas y altos costos. Los globos dependían de corrientes de viento favorables. Mantenerlos sobre un punto específico resultó complejo.
Ese problema limitó su capacidad para ofrecer cobertura estable.
Aeronaves capaces de permanecer en el cielo por semanas
Varias compañías afirman que ahora han logrado superar esos obstáculos con aeronaves autónomas y dirigibles de gran altitud.
Estos sistemas pueden mantenerse estacionarios a más de 19 kilómetros sobre la superficie. Desde esa posición funcionarían como torres celulares en el cielo.
La señal podría llegar directamente a teléfonos móviles convencionales, sin necesidad de equipos especiales. Además, prometen una conexión de baja latencia, lo que permitiría una experiencia similar a la de las redes terrestres.
Una de las empresas que desarrolla esta tecnología es Aalto HAPS, una división del fabricante aeroespacial Airbus.
La compañía trabaja en Zephyr, un dron solar con 25 metros de envergadura. En abril de 2025 logró mantenerse en vuelo durante 67 días consecutivos, un récord para este tipo de plataformas.
El director tecnológico de la empresa, Pierre-Antoine Aubourg, explicó a MIT Technology Review que el Zephyr funcionaría como una torre celular en el cielo.
La empresa proyecta realizar pruebas en el sur de Japón junto con NTT DOCOMO y Space Compass.
Dirigibles de gran altitud
Otra compañía que impulsa el Internet estratosférico es Sceye, con sede en Nuevo México.
La firma también planea ensayos en Japón en alianza con SoftBank. Su fundador, Mikkel Frandsen, indicó al medio que su dirigible puede mantenerse fijo al apuntar contra el viento.
Ese sistema permitiría resolver el problema de deriva que afectó al proyecto Loon.
Analistas citados por MIT Technology Review advierten que el mercado de estas tecnologías ha sido históricamente complejo.
Las pruebas previstas para este año serán decisivas. Los resultados permitirán determinar si las plataformas estratosféricas pueden convertirse en una alternativa real para reducir la brecha digital y ampliar la conectividad global.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
