WASHINGTON (AFP) Investigadores estadounidenses descubrieron un lazo genético entre la obesidad y el riesgo de desarrollar cáncer de colon, un avance que podría permitir la puesta a punto de pruebas de detección más eficaces, según un estudio publicado el martes.
Mientras el riesgo de desarrollar cáncer de colon es más elevado en los obesos que en el resto de la población, estos estudios muestran que una parte de las personas que sufren obesidad podrían evitarlo, pues las que heredan una variación de un gen llamado ADIPOQ, responsable de la formación de una hormona de grasa adiponectine, tienen 30% menos riesgo de desarrollar un cáncer colorrectal.
En otras palabras, los sujetos que no tienen esta variación genética o que tienen niveles sanguíneos excesivos de la hormona adiponectine, podrían tener más exámenes precoces del colon, subrayan estos médicos de la Universidad de Alabama (sur), en el estudio publicado en el periódico de la American Medical Association (JAMA), con fecha 1 de octubre.
Aquellos que no tengan esa variación genética podría asimismo reducir el riesgo de desarrollar cancer colorectal haciendo ejercicio y siguiendo un régimen alimenticio para perder peso.
Un tercio de los cánceres de colon son hereditarios y la medicina se esfuerza en determinar exactamente el rol de las mutaciones del gen ADIPOQ, en el riesgo de desarrollar cáncer.
De todas formas, la relación entre genética y obesidad ya ha sido estudiada, recordaron los autores del estudio.
El nuevo estudio explicita la relación entre la variación genética, la obesidad y el nivel de riesgo de desarrollar cáncer de colon, agregan.
El cáncer de colon es la tercera causa de muerte por cáncer en los estadounidenses.
Unas 149.000 personas serán diagnosticadas con cáncer de colon en 2008 y 50.000 morirán, según las estadísticas de la American Cancer Asociation.
© 2008 AFP