
Un televisor fabricado en 1987 regresó a funcionar tras casi cuatro décadas de uso continuo en un hogar centroamericano. El aparato, vendido originalmente en Guatemala, llamó la atención por su estado operativo y por el recorrido que acumuló antes de llegar a un centro técnico regional en Panamá.
El dispositivo fue utilizado durante 39 años como televisor principal de una familia. Acompañó rutinas diarias, transmisiones informativas y encuentros familiares, en una época previa al streaming, a los televisores planos y a la obsolescencia acelerada de los dispositivos electrónicos.
Cuando fue entregado como parte de un programa de canje de electrónicos, el equipo sorprendió al personal técnico por su condición. Su funcionamiento motivó un traslado al centro regional de Samsung Electronics Latin America, donde ingenieros realizaron una restauración básica para evaluar su desempeño.
Algunos de los técnicos nunca habían visto ese modelo en funcionamiento. El proceso se convirtió en una revisión histórica y técnica. Tras el mantenimiento, el televisor volvió a mostrar imagen con claridad, pese a haber sido diseñado en un contexto tecnológico muy distinto al actual.
El caso despertó interés fuera de la región y el aparato terminó como pieza de exhibición en la sede global de la empresa en Corea del Sur.
