Esta decisión de la Comisión Internacional del Comercio (International Trade Commission), publicada en su sitio 'web', responde en parte a la petición de Broadcom, que reclamaba un embargo sobre todos los teléfonos con chips de Qualcomm.
La decisión concierne a los teléfonos utilizados en las redes de tercera generación de operadores como Verizon, Sprint y ATT, precisa la Comisión, y solamente a los nuevos modelos. Los modelos actuales no se ven afectados por la decisión y pueden seguir siendo importados y vendidos.
Tras una demanda de Broadcom del 21 de junio de 2005, la Comisión consideró el 19 de octubre de 2006 que algunos chips de Qualcomm violaban una patente americana de Broadcom, que concierne a algunas funciones de gestión eléctrica de los teléfonos móviles. La Comisión debía tomar una decisión sobre los medios para aplicar su sentencia.
Qualcomm y Broadcom figuran entre los principales proveedores de chips para teléfonos móviles en Estados Unidos.
© 2007 AFP