
WASHINGTON (AFP) El transbordador espacial estadounidense Discovery se acopló el lunes a la estación espacial internacional (ISS), para instalar el segundo y mayor módulo del laboratorio japonés Kibo y llevar una bomba indispensable para un baño problemático.
La tripulación de siete astronautas, entre los cuales el japonés Akihiko Hoshide y una mujer, Karen Nyberg, abandonaron la Tierra el sábado.
El acoplamiento a la estación orbital tuvo lugar a 338 km de altitud. Cerca de dos horas más tarde, la tripulación intercambió abrazos y apretones de manos con los tres hombres ya a bordo del ISS -dos rusos y un estadounidense.
Durante las maniobras de aproximación, el comandante de Mark Kelly realizó una delicada maniobra para que los astronautas de la ISS tomaran fotos del escudo térmico del transbordador, en busca de eventuales daños provocados por el desprendimiento de pequeños trozos de espuma aislante del tanque externo de combustible durante el lanzamiento.
La Nasa minimizó el sábado las consecuencias que podrían tener esos desprendimientos. Pero el tema siempre genera preocupación porque el impacto de un trozo de espuma aislante estuvo en el origen de la desintegración del transbordador Columbia y de la muerte de los siete miembros de su tripulación a su regreso a la Tierra, en febrero de 2003.
Desde entonces, la Nasa analiza concienzudamente las imágenes del lanzamiento, que es filmado desde todos los ángulos, y realiza inspecciones en órbita.
Otro problema surgió pocos minutos después del lanzamiento en uno de los pequeños motores direccionales de la nave, pero eso no debería afectar la misión, estimó la agencia estadounidense.
Horas más tarde, la Nasa informó que el transbordador dañó la plataforma de lanzamiento al despegar el sábado pasado.
Ladrillos y cemento se desprendieron de la plataforma en el momento del despegue del Discovery, algo que genera preocupación de cara a las futuras misiones.
Un equipo de expertos analiza la situación y estudiará opciones para la próxima misión, prevista para octubre, dijo el subgerente del programa de transbordadores, LeRoy Cain.
En este vuelo de 14 días están previstas tres salidas al espacio, por parte de dos astronautas, con una duración de unas seis horas y media cada una. La primera, a cargo de Mike Fossum y Ron Garan, está programada para el martes.
Estas salidas estarán básicamente consagradas a la instalación del principal módulo del laboratorio japonés Kibo, que se sumará a una primera parte trasladada en marzo por el transbordador Endeavour.
Con Kibo, que significa "esperanza" en japonés, Japón se convierte en miembro pleno de la ISS, junto con Estados Unidos, Rusia y Europa. El país asiático ha consagrado 2.800 millones de dólares a este programa.
El nuevo módulo es un gran cilindro de 11,2 metros de largo por 4,4 metros de diámetro, con una masa vacío de 15,9 toneladas. Está dotado de su propio sistema de manipulación a telecomando, con un brazo articulado que también servirá para tareas de mantenimiento en la estación.
Además de este módulo, los astronautas del Discovery deben inspeccionar el mecanismo de rotación dañado de una de las antenas solares de la ISS y remplazar un tanque de nitrógeno para el sistema de climatización de la estación.
Por otra parte, los dos cosmonautas rusos y el astronauta estadounidense a bordo de la estación se sentirán aliviados por la llegada del Discovery. La nave les llevó una bomba de repuesto para el único baño de la estación espacial, lo que les permitirá repararlo.
Hace una semana que los tres hombres han tenido que apelar a soluciones de emergencia debido a un problema en el sistema de evacuación de la orina. Discovery también llevó bolsas adicionales de emergencia.
© 2008 AFP