
La expansión de los bots y la inteligencia artificial transforma de forma acelerada la vida digital y plantea retos directos para la seguridad, la confianza y la transparencia en Internet. La creciente automatización obliga a distinguir con claridad entre personas reales y sistemas automatizados en los entornos en línea.
La inteligencia artificial se integró en el uso cotidiano de millones de usuarios debido a sus múltiples aplicaciones. Esta tecnología permite ahorrar tiempo, ampliar el acceso a la información y ejecutar tareas de forma autónoma mediante agentes y bots. Sin embargo, esta misma adopción intensificó los riesgos en la interacción digital.
La presencia masiva de sistemas automatizados influyó en aspectos clave de la navegación en Internet. Estos sistemas afectan los precios, la disponibilidad de productos, las reseñas, así como la generación y difusión de contenidos. Esta situación aumentó la incertidumbre entre los usuarios, especialmente en el comercio electrónico.
Datos del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI) indican que más del 90% de los usuarios en España considera relativamente segura la compra por Internet. No obstante, casi el 50% realiza estas transacciones con dudas.
El mismo organismo señaló que más del 93% de los compradores en línea percibe seguridad únicamente cuando identifica garantías claras, como la autenticidad de los vendedores, la fiabilidad de las transacciones y la protección de los datos personales. Esta información forma parte del informe de indicadores de comercio electrónico 2025.
Ante este escenario, la verificación de identidad y la transparencia online se convirtieron en requisitos centrales para el uso de servicios digitales. La interacción en Internet se volvió cada vez más difusa y los usuarios requieren saber si detrás de una acción existe una persona real o un sistema automatizado.
World propone una prueba de humanidad en Internet
En el marco del Día del Internet Seguro, que se conmemora cada 10 de febrero, la empresa tecnológica Tools for Humanity, cofundada por el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, expuso cómo los sistemas automatizados avanzan sobre la vida digital cotidiana.
La compañía destacó el papel de su plataforma World, concebida para ayudar a identificar personas reales en Internet mediante una verificación anónima y privada.
Tools for Humanity señaló la aparición de espacios digitales como Moltbook, donde agentes de inteligencia artificial interactúan entre sí y generan contenido sin participación humana directa. En estos entornos, los usuarios quedan relegados al rol de observadores.
A este fenómeno se suma la pérdida de eficacia de los Captcha, herramientas tradicionales para diferenciar humanos de bots, debido a la capacidad de la inteligencia artificial para resolverlos con facilidad.
Cómo funciona la verificación de World
La plataforma World se presenta como una opción para verificar la humanidad en las interacciones digitales. Su objetivo consiste en garantizar que reseñas, inicios de sesión, compras y conversaciones correspondan a personas reales.
El sistema se basa en World ID, una herramienta que permite demostrar en línea que una persona es única y humana, sin revelar su identidad. La verificación no exige compartir datos personales ni almacena información sobre la actividad digital.
La tecnología utiliza una cámara especializada llamada The Orb y un proceso de anonimización criptográfica. Esta cámara confirma que el usuario es humano y guarda la verificación de forma encriptada en la billetera World App. Posteriormente, World puede confirmar esta condición ante sitios web y aplicaciones.
Las aplicaciones de este sistema abarcan plataformas de citas, comercio electrónico y servicios financieros. En estos casos, la verificación permite asegurar perfiles reales, reseñas auténticas y prevenir fraudes automatizados desde el inicio.
El tráfico automatizado supera al humano
Según el director de producto de Tools for Humanity, Tiago Sada, durante 2024 el tráfico automatizado superó por primera vez al tráfico humano. Actualmente, más de una de cada dos solicitudes online proviene de bots.
Esta situación se intensifica en el comercio electrónico, donde la inteligencia artificial redujo de forma drástica las barreras de entrada. Procesos que antes requerían meses ahora se automatizan en cuestión de minutos.
Sin una infraestructura digital reforzada y nuevos mecanismos de confianza, Internet pierde credibilidad frente a estas amenazas. La verificación de personas reales se vuelve indispensable para sostener la seguridad y la confianza en línea.
Tools for Humanity advirtió que el avance de los agentes de inteligencia artificial y la facilidad para suplantar identidades con segundos de audio obligan a construir un nuevo modelo de infraestructura digital enfocado en la protección de los usuarios.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de una agencia de noticias y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
