
MONTERREY, México (AFP) Los habitantes de la pujante ciudad industrial mexicana de Monterrey (norte) se han visto sorprendidos por la inesperada visita de gigantescos osos negros y feroces gatos monteses que bajan hasta las faldas de los cerros que rodean a la urbe debido a la sequía y la falta de alimentos.
"Existen al menos 20 reportes de aparición de osos negros en la última semana en distintos puntos de la ciudad", dijo a AFP Brenda Sánchez, delegada de la Secretaría de Medio Ambiente mexicana.
"Estas especies van a seguir apareciendo porque hay una sequía, porque no ha llovido, porque no hay alimento y requieren agua", explicó Sánchez al reconocer que cuatro localidades, incluida Monterrey, corren el riesgo de tener una inesperada visita de ejemplares de esta especie en extinción.
El oso negro en su etapa infantil mide 70 centímetros de alto y sobre dos patas llega a medir 1,70 metros de alto, mientras que de adulto alcanza los cuatro metros sobre dos patas y pesa 300 kilogramos.
Al tratarse de una especie en peligro de extinción, la funcionaria pidió a la población dar aviso a autoridades para tomar las acciones preventivas correspondientes.
"Nuevo León es tierra de osos, ciudad entre montañas y la recomendación es que cuando tengan la presencia de una especie en peligro de extinción, como este oso americano, llamen a las autoridades ambientales para actuar inmediatamente", apuntó.
En la selva de concreto también harán su aparición otras especies como la víbora de cascabel, el venado cola blanca, el águila, el gato montés, el tlacuache y el mapache, adelantó Sánchez.
En los meses de julio y agosto es común que los animales bajen, pero debido a las condiciones climáticas de este año esta situación se adelantó.
En la última semana vecinos de zonas colindantes a las sierras se sorprendieron cuando en el estacionamiento de su casa encontraron a un oso hurgando en su bote de la basura o bien cuando paseando por la zona boscosa se les unió un peculiar acompañante de pelaje negro o café.
Las autoridades recomendaron a las familias que viven en las orillas de la montaña mantener la basura bien tapada y no tratar de acercarse a estos animales.
"No creen un vínculo con esta especie, no le ofrezcan comida, no tengan una relación directa con ellos, porque esto crearía una empatía directa y difícilmente podríamos reubicarlos y garantizar la seguridad a esta especie", advirtió la delegada de medio ambiente.
También advirtió de que las sanciones van de tres a nueve años de prisión para quien "dañe o atente contra un oso, así como contra quien pretenda cazarlo, si no es la autoridad competente, en este caso Protección o Parques y Vida Silvestre de Nueva León".
El hábitat natural de estos osos son regiones de Canadá y Estados Unidos, mientras que en México se trata de una especie en extinción.
"Esto quiere decir que los hemos ido atacando, los hemos ido invadiendo y es muy importante mencionar que hoy por hoy decimos que estos animalitos están bajando, pero en realidad nosotros hemos estado subiendo a su hábitat natural", expuso.
La funcionaria aseguró que el Gobierno de Nuevo León cuenta con gente capacitada para el manejo de estos animales y para salvaguardar la seguridad de los habitantes.
"Debemos cuidar sobre todo la vida del ser humano, pero también tratar al máximo de cuidar estas especies", concluyó.
© 2008 AFP