Tres semanas antes del accidente que le costó la vida, el piloto Édgar Arguedas Alfaro viajó a México con su novia.
Allí estuvo entre el 4 y el 11 de abril, según confirman los registros de la Dirección de Migración y Extranjería.
La pareja tomó un vuelo de la aerolínea Mexicana de Aviación. Antes de marcharse, Arguedas anunció a sus conocidos que se daría unas vacaciones, pues tenía cerca de tres años de laborar, de forma ininterrumpida, para la compañía Greecem MRJ, ligada al hotel White House, en Escazú.
Así lo recordó ayer uno de sus amigos más cercanos, quien pidió que no se publicara su nombre. “Nunca nos dijo hacia dónde iba. Yo incluso desconocía que salió del país”, señaló.
La Nación intentó ayer comunicarse por teléfono con la novia del piloto, pero no respondió las llamadas de este medio.
El dato del viaje cobra relevancia en momentos en que Óscar García, dueño del hotel Pochotel, en Turrialba, dice que Arguedas le presentó a tres o cuatro personas como “inversionistas mexicanos”.
Hacia ese hotel se dirigía el helicóptero cuando se accidentó.
Conexión México. Los mexicanos esperaban ese viernes, en el hotel, la llegada del helicóptero y se fueron al conocer del percance. García ha dicho que gracias a gestiones de Arguedas, alquiló el hotel a los mexicanos en marzo.
Además, el único pasajero que transportaba Arguedas (el mexicano German Trejo Retamoza, de 24 años) era originario de Sinaloa, según el Registro Nacional de Población de México. En esa localidad está asentado el poderoso y violento Cartel de Sinaloa.
Jorge Rojas, director del OIJ, confirmó ayer la existencia de sospechas que apuntan hacia ese cartel como el propietario de los 395 kilos de coca que iban en la nave. Empero, la información aún no ha sido corroborada. Tampoco hay certeza de la ruta seguida por el piloto el día del accidente.