
Limón. Errores en la custodia de una prueba hicieron que ayer el Tribunal de Juicio de esta ciudad dejara fuera del debate fotos pornográficas de dos menores de edad que presuntamente tomaron dos auditores de la Contraloría.
Los funcionarios, de apellidos Fernández y Cortés, enfrentan cargos por corrupción, producción y difusión de pornografía, violación y relaciones sexuales con persona menor de edad.
Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) los detuvieron el 10 de setiembre del 2004 en un conocido hotel de Limón adonde, según la acusación, llevaron a dos muchachas para tomarles fotos a cambio de dinero.
Los sospechosos borraron el material. Empero, expertos en informática extrajeron las fotos de los archivos ocultos de la máquina. Estas se pasaron a un disco compacto sin que las autoridades tomaran las previsiones a fin de garantizar el procedimiento seguido.
Declaración. El primer testigo llamado al estrado fue un agente del OIJ que participó en las pesquisas.
El investigador contó que a las muchachas -contactadas en un parque de Limón- los sujetos les ofrecieron ¢50.000 por las fotos.
Un día después, el detective se hizo pasar por un turista y presenció el momento cuando las jóvenes reclamaban el pago.