
Un Tribunal del Tercer Circuito Judicial de San José (Pavas-Hatillo) condenó ayer por la tarde a 50 años de prisión al exprófugo Roy Hernández Chavarría, por un delito de homicidio calificado y cuatro tentativas de homicidio.
El sujeto fue detenido en julio del 2010 en una vivienda abandonada en Escazú, luego de que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) lo calificara como el hombre más buscado del país.
Los jueces Laura Sánchez, Ana Carballo y Raymond Porter dictaron la sentencia a las 4:30 p. m. en la sala de juicio número 11 de los Tribunales de San José, que sirvió como sede para este proceso.
A Hernández lo hallaron culpable de la muerte del joven Allan Calderón, ocurrida en febrero del 2009 en Concepción de Alajuelita. La víctima fue atacada a balazos cuando estaba dentro de un carro.
Los jueces, además, lo responsabilizaron del intento de asesinato de dos personas, de apellidos Barquero y Córdoba, que acompañaban a Calderón en el vehículo.
Por estos hechos le impusieron una pena de 35 años.
El Tribunal también condenó a 35 años de prisión a Ronald Quirós Lara y Alonso Mejía Marín, quienes, según el fallo, actuaron junto con Hernández para dar muerte a Calderón y lesionar a las otras dos personas.
Los jueces tuvieron por acreditado que los tres dispararon en al menos 25 ocasiones contra el vehículo en que viajaban las víctimas.
Según Sánchez, “actuaron de común acuerdo” y con “un plan”.
Condena y absolutoria. Hernández también fue sentenciado ayer por el intento de homicidio de una pareja que estaba dentro de un vehículo el 1.° de febrero del 2010 en la urbanización Chorotega de Alajuelita. La pena por esos delitos fue de 20 años de cárcel.
En total, le impusieron 55 años por todos los casos que se le atribuían en el juicio, pero se reducen a 50, el máximo permitido por la ley.
Hernández fue absuelto por el homicidio de una maestra de apellido Serrano. El crimen sucedió el 16 de marzo del 2009 en un bar de Concepción de Alajuelita, San José.
El defensor de Hernández no dio declaraciones. El abogado de Quirós y Mejía, Carlos Cerdas, dijo que la explicación de los jueces fue “floja” y no encuentra la razón para las condenatorias.