
Los tres ocupantes de un camión repartidor de refrescos resultaron heridos ayer cuando el vehículo cayó desde una altura de unos 60 metros sobre unas piedras al lado del cauce del río Candelaria, en el poblado de Soslayo, cantón de Acosta, San José.
El percance ocurrió a las 10:53 a. m., informó la Cruz Roja. Un paciente pudo ser extraído del vehículo hasta las 12:15 p. m.
La tardanza se debió a lo quebrado del terreno y a que el herido quedó prensado entre las latas del camión.
Precisamente, el más delicado fue identificado con los apellidos Cordero González, de 32 años. En tanto, las otras víctimas, Luis Alberto Núñez, de 25 años, y Nolan Vega, de 34, presentaban golpes y excoriaciones. Todos fueron llevado al Hospital San Juan de Dios en unidades de la Cruz Roja de Acosta y una de soporte avanzado de la sede metropolitana.
Ruta peligrosa. Este accidente se produjo en la localidad conocida como Soslayo, que está entre las localidades de Resbalón y Cangrejal, en el cantón de Acosta.
Alexánder Chinchilla, oficial de la Fuerza Pública, quien acudió al sitio del suceso, dijo que se manejaban dos hipótesis sobre las causas del accidente, pero el asunto quedó en investigación por la Policía del Tránsito.
Señaló que una versión fue que una piedra cayó sobre la vía en el momento en que pasaba el camión, lo cual produjo que se desestabilizara y cayera al precipicio.
La otra se refería a una posible falla en el sistema de frenos del vehículo, que distribuye productos de la empresa Coca Cola.
Chinchilla manifestó que en el momento del percance, un grupo de estudiantes de una universidad se encontraba en el río recogiendo muestras de agua y plantas, como parte de una práctica de campo; ninguno resultó afectado. Los muchachos fueron sacados del sitio de manera inmediata.
La carretera entre Resbalón y Cangrejal es una vía angosta, considerada muy peligrosa.
El 17 de agosto del 2003, y a unos 300 metros del lugar donde ocurrió el accidente ayer, había ocurrido otro hecho en el cual murieron cinco ocupantes de un carro estilo rural, en que viajaban seis personas.
En aquella ocasión, el vehículo cayó en una zona donde el precipicio tiene una profundidad de 100 metros. El único sobreviviente fue un niño seis años.
Aquel accidente se produjo cuando llovía fuerte y había neblina. Colaboró, Juan Alberto Castro.
