Seguridad

Vandalismo en redondel de Zapote obliga a municipalidad a contratar seguridad privada

Policía Municipal de San José tuvo que instalar un equipo de vigilancia 24/7. Ayuntamiento justifica falta de cuido a inexistencia de actividades por la pandemia

La Policía Municipal de San José ha identificado recurrentes actos de vandalismo en el redondel de Zapote, entre los que destacan el robo de cable eléctrico y la destrucción de losa sanitaria.

“Los vecinos alertaban con mucha frecuencia que había personas escalando las paredes, en algunos casos para sustraer materiales o en otros para consumir drogas o pasar la noche en el sitio.

“Se trata de habitantes de calle y adictos que ingresan por varios puntos que cuentan con escaleras o puertas de madera”, explicó el jefe de la Policía Municipal de San José, Marcelo Solano.

El funcionario precisó que el problema comenzó desde enero y que durante abril se tuvieron que instalar brigadas de oficiales municipales que vigilaran la estructura.

Esta situación obligó a la municipalidad capitalina a adjudicar a la empresa Grupo Chevez Zamora S. A. la seguridad del establecimiento, desde finales de abril, confirmó Solano.

Ante una consulta de La Nación, la Municipalidad de San José indicó que el lugar se había quedado sin vigilancia desde que finalizó el contrato con el antiguo concesionario que administraba el sitio.

“Como hay pandemia y las actividades de concentración masiva están totalmente prohibidas, no ha habido ningún proceso de licitación para dar en adjudicación el redondel de toros como siempre lo hemos hecho”, afirmó Leonardo Araya, vocero del ayuntamiento.

El funcionario municipal señaló que los actos de vandalismo se han identificado mediante recorridos policiales y gracias a varias denuncias ciudadanas.

Además, alegó que otro problema es que la zona ahora pasa muy sola, debido a la falta de festejos.

“Ahí tiene que haber una persona 24/7, tiene que haber alguien que realmente vigile porque la zona es un poco conflictiva, precisamente por el lugar donde está que es como un precario”, dijo Araya.

De acuerdo con el reporte de las autoridades, los saqueadores también se han llevado tablas de madera y cableado de televisión que queda producto de las transmisiones de toros de fin de año.

Además, al parecer, el acceso al establecimiento no es muy complicado.

“En el local de la Cruz Roja el techo es muy bajo, entonces uno pone el pie en la canoa y se sube al techo. Luego camina por ahí y eventualmente ya la persona pueda caer dentro del toril”, explicó Araya.

El funcionario municipal aseveró que las personas pueden robarse cosas, pero que el problema principal “es que si alguien comete un acto vandálico, deja la posibilidad abierta para que otro nada más se meta”.

“Ahora, la municipalidad tiene que asumir y lo va a hacer a través de la seguridad privada”, concluyó.

José Andrés  Céspedes

José Andrés Céspedes

Periodista en la sección Sociedad y Servicios de La Nación. Escribe sobre vivienda y trabajo.