Hugo Solano C.. 29 agosto
Un grupo de veinteañeros sería el responsable del asalto a la joyería San Ramón, situada en el centro de Santa Cruz. Fotos: Cortesía OIJ.
Un grupo de veinteañeros sería el responsable del asalto a la joyería San Ramón, situada en el centro de Santa Cruz. Fotos: Cortesía OIJ.

El millonario asalto a una joyería en Santa Cruz llevó a los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) a dos allanamientos en ese mismo cantón guanacasteco, donde detuvieron este sábado a tres sospechosos.

En Brasilito, distrito de Cabo Velas, se detuvo a un hombre de apellido Rodríguez, de 20 años, y en Guayabal, cerca del centro de Santa Cruz, a otro sujeto de apellido Alfaro de 21.

La pareja sentimental de Rodríguez, una joven de apellido Barboza, también fue detenida, aunque no se indicó en dónde.

El pasado 11 de agosto cinco sujetos entraron armados a la joyería San Ramón y vaciaron las urnas, de donde sustrajeron anillos, dijes, cadenas, relojes y aretes, entre otros.

Un video en el que los ladrones quedaron grabados, ayudó a la Policía a dar con los sujetos, pues se difundió a los medios para que la ciudadanía ayudara a identificarlos.

En la grabación se observa cómo uno de los delincuentes entró simulando ser un cliente y luego entraron los otros.

En el allanamiento en Brasilito, el OIJ decomisó al menos 17 paquetes de marihuana y otras drogas, así como dos fusiles, un rifle con mira telescópica, una pistola y municiones para todas esas armas, lo cual deja ver que la banda tenía capacidad suficiente para amedrentar y enfrentar una posible defensa.

Fuertemente armados y con parte del botín robado cayeron tres de los cinco sospechosos de asaltar a pleno día una joyería de Santa Cruz. Foto: Cortesía OIJ.
Fuertemente armados y con parte del botín robado cayeron tres de los cinco sospechosos de asaltar a pleno día una joyería de Santa Cruz. Foto: Cortesía OIJ.

En una de las casas también decomisaron un lote de joyas que al parecer son parte del botín que sustrajeron del local asaltado, lo que los incrimina más con el atraco.

Aproximadamente a diez kilómetros de donde queda la joyería, en un sector conocido como San Juan de Santa Cruz, los ladrones dejaron un carro abandonado.

El OIJ determinó que ese automóvil había sido comprado tres días antes del asalto a un vecino.