Hugo Solano C.. 29 enero

Luego de la muerte de una niña de 11 meses por el ataque de un perro american stafford, en San Gabriel de Calle Blancos, la mañana del lunes, autoridades del Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) evalúan si el animal presenta desvíos de conducta y alteraciones de comportamiento.

La intención es determinar si es peligrosa o no su convivencia con seres humanos. En caso de ser así, se procedería a sacrificarlo con los protocolos establecidos para que la muerte no sea dolorosa. El proceso de evaluación durará pocos días y consta de varias pruebas para ver el grado de tolerancia y socialización.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) informó al Senasa de que también está interesado en evaluar al animal que está bajo su custodia.

Otra perra de la misma raza, que tenía la familia de la menor, también quedó en custodia del Senasa, mientras que los otros cinco canes, de razas pequeñas, no fueron decomisados.

El director de Senasa, Federico Chaverri, manifestó que está a la espera del informe final sobre el caso.

Según dijo, el american stafford que mordió a la niña había sido adoptado por la familia, por lo que no se tiene clara la edad.

Enfatizó que aunque desde 1959 se dictaron leyes sobre la tenencia de perros, las cuales fueron retomadas en 1990 con un reglamento para la tenencia responsable de animales, las disposiciones no siempre se cumplen.

No obstante, desconocen el resultado de procesos contra propietarios de canes que hayan sido presentados ante la Fiscalía, principalmente porque los animales atacaran a terceros. Según la vocera de Senasa, Andrea Alvarado, muchos no pasan por esa entidad.

En relación con la solicitud de la Federación Canina de Costa Rica (ACAN) y otras instancias para que quienes tengan un perro poderoso deban contar con un permiso, Chaverri dijo que constantemente tienen reuniones con organizaciones para discutir las regulaciones que son susceptibles de mejoras y están dispuestos a trabajar en equipo con ese fin.

En un comunicado de prensa Rubén Rodríguez, presidente de ACAN, clama por atacar los criaderos ilegales de perros, así como conformar un equipo con veterinarios, psicólogos y adiestradores para capacitar a los dueños de perros poderosos “en temas sensibles para su manejo”.

Los dueños de un perro poderoso tienen que velar porque el animal tenga un espacio adecuado para ejercitarse y que gaste energía, al mismo tiempo debe socializar con otros animales y con personas.

“Deben tener buena alimentación, pues un animal con hambre probablemente tendrá tendencia agresiva. Los animales también deben tener los cuidados veterinarios adecuados, porque las enfermedades que los afectan pueden tornarlos más agresivos”, expresó Chaverri.

La conducta y condiciones del perro zaguate que atacó a una niña de un año en Katira de Guatuso, también será evaluada por Senasa. Foto: Bomberos
La conducta y condiciones del perro zaguate que atacó a una niña de un año en Katira de Guatuso, también será evaluada por Senasa. Foto: Bomberos
Niña mordida en Guatuso no requirió cirugía

Entretanto, otra menor de un año, quien también fue mordida por un perro en Katira de Guatuso, Alajuela, fue trasladada este martes al Hospital Nacional de Niños donde se descartó que requiriera de cirugía.

De acuerdo con el director del Hospital San Carlos, Édgar Carrillo Rojas, a la niña se le realizó una resonancia donde se notaba una lesión en el hueso parietal (parte de atrás del cráneo) por lo que se le trasladó a San José.

"Si estamos hablando de cráneo en una niña de un año, donde ni siquiera los huesos se han fusionado, pues evidentemente lo que no queremos es que se vaya a formar una meningitis o encefalitis”, dijo Carrillo.

Sin embargo, una vez que fue valorada por especialistas del Hospital de Niños, se determinó que no requería la operación, según explicó la directora de ese centro médico, Olga Arguedas.

Además de las suturas, a la niña se le suministró antibiótico para evitar el riesgo de una infección y se dispuso devolverla a San Carlos.

La niña no tiene lesiones en la cara, solo en la parte de atrás de la cabeza.

Personal de Trabajo Social del Hospital San Carlos indagará si hubo falta de cuidado de la familia y determinarán las condiciones en que estaba el perro que la mordió, el cual fue retirado de la casa por Bomberos de la zona.