Gustavo Fallas M.. 31 enero, 2017
Las personas que entran al curso básico policial son contratados por el Ministerio de Seguridad y reciben salario mientras terminan el proceso para graduarse. Actualmente, los nuevos ingresos reciben un salario de ¢450.000 brutos, explicó la Viceministra de Seguridad. | ARCHIVO.
Las personas que entran al curso básico policial son contratados por el Ministerio de Seguridad y reciben salario mientras terminan el proceso para graduarse. Actualmente, los nuevos ingresos reciben un salario de ¢450.000 brutos, explicó la Viceministra de Seguridad. | ARCHIVO.

La ola de violencia y criminalidad que azota al país provocó que el Ministerio de Seguridad Pública acelerara la salida de nuevos reclutas de la Fuerza Pública, quienes patrullarán las calles con apenas dos meses de formación.

Así lo dio a conocer ayer el titular de esa cartera, Gustavo Mata, durante una conferencia en la que trató temas relacionados al narcotráfico y la contratación de oficiales.

Anteriormente, un estudiante de la Policía tardaba nueve meses en salir al trabajo de campo, luego de concluir el curso básico policial, en el que aprende manejo de armas, estrategias y defensa personal.

Ese curso lo llevaba después de haber pasado por un proceso de reclutamiento que se extendía hasta por cuatro meses. Es decir, para tener a un nuevo policía en la calle se tardaba más de un año.

Con el ajuste, el recluta saldrá a la práctica a los dos meses de haber empezado el curso, aunque no se haya graduado; luego volverá a las aulas dos meses después y posteriormente regresará a las calles al siguiente bimestre.

Ese esquema se aplicará en la contratación de 1.500 oficiales que planea hacer el Ministerio durante este 2017. Para ello, el Gobierno le destinó ¢25.000 millones del Presupuesto de este año.

“No es que el policía debe estar ahí (en el curso básico) un año para verlo en la calle; no, señor, no tenemos tiempo, el país necesita ver la contratación en la calle, los metemos por un tiempo prudente, donde les damos un formación básica y se termina de formar. Costa Rica necesita el policía en la calle”, declaró Mata.

De acuerdo con Bernardita Marín, viceministra administrativa de Seguridad, la calidad del policía no se verá afectada con el cambio de modelo.

“No afectaría, porque primero van a estar concentrados en los cursos más importantes, en manejo de armas y tema operativo. La idea es que lo que aprendieron en esos dos meses en las aulas se vayan a resolverlo en la práctica (...). Lo que se está haciendo es buscar mayor presencia en las calles”, manifestó Marín.

A la calle con dos meses de estudio
A la calle con dos meses de estudio
Nuevas contrataciones

Con la idea de contar con los 1.500 policías lo más pronto posible, Seguridad anunció que 300 reclutas empezarán el curso básico cada trimestre. El primer grupo comenzará el 16 de febrero, el segundo en mayo, y otros en julio, setiembre y diciembre.

Si se toma en cuenta que a los dos meses ya podrán salir a las calles, unos 1.200 policías se sumarán a tareas de campo al finalizar este 2017, explicó Marín.

“El último (curso) básico no va a estar, pero los 1.200 restantes estarán este año”, aseveró.

En enero, 1.528 aplicaron para ser policía; no obstante, solo un 33% aprobó las pruebas psicológicas y podrán seguir con las demás etapas.

La viceministra hizo un llamado para que todos aquellos que aspiran a ser policía apliquen para el puesto.

Los oferentes se pueden postular a través del sitio web www.seguridadpublica.go.cr, en la sección ‘reclutamiento’.