Hugo Solano C.. 28 junio
La mujer acusada de proxenetismo usaba una casa de alquiler para la ilícita actividad en Escazú.
La mujer acusada de proxenetismo usaba una casa de alquiler para la ilícita actividad en Escazú.

Seis jóvenes con edades entre los 20 y 30 años, que eran ofrecidas para servicios sexuales, fueron encontradas por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) dentro de una casa allanada la tarde de este miércoles en Escazú.

Los oficiales de la Sección Contra la Integridad Física, Trata y Tráfico de Personas detuvieron en el sitio a una mujer de 32 años, de apellidos Castro Aráuz, como sospechosa de proxenetismo.

Según explicó Luis Ávila, subdirector del OIJ, Castro usaba las redes sociales para ofrecer empleos de masajistas a las muchachas. Empero, una vez que las jóvenes llegaban a la entrevista de empleo, en la sala de masajes, las amenazaba o las convencía para prostituirse.

Superada esta etapa, Castro utilizaba este local en Escazú como una mampara y ahí ofrecía los servicios sexuales de las víctimas.

(Video) Mujer de 32 años reclutaba jóvenes entre 20 y 30 años para ofrecerlas en servicios sexuales

Este caso se empezó a investigar a principios de año, cuando el Centro de Información Confidencial (CICO) del OIJ fue alertado de la ilícita actividad.

Dicha pesquisa logró confirmar que los clientes llegaban a la supuesta sala de masajes luego de convenir una cita previa con la sospechosa.

En esa propiedad, alquilada por Castro, se distinguen cuartos que no reúnen las características de una sala de masajes, pero tampoco los de una residencia común.

Este miércoles, en los allanamientos, el OIJ decomisó computadoras y otros dispositivos electrónicos para sustentar la acusación ante la Fiscalía.

Luego de varias entrevistas, las seis jóvenes costarricenses quedaron libres, mientras que la sospechosa fue pasada a la Fiscalía. Castro no tenía antecedentes judiciales registrados.

El OIJ se incautó de documentos y dispositivos electrónicos que refuerzan el caso. Fotos: Cortesía OIJ
El OIJ se incautó de documentos y dispositivos electrónicos que refuerzan el caso. Fotos: Cortesía OIJ