Un grupo de migrantes extrarregionales quemaron basura, camarotes y colchonetas la mañana de este viernes en el Centro de Atención de Migrantes (Catem-norte) ubicado en La Cruz, Guanacaste.
El movimiento lo iniciaron a las 8:30 a. m. y provocó que al sitio se desplazaran unidades del Cuerpo de Bomberos, así como oficiales de la Fuerza Pública y ambulancias de la Cruz Roja.
Las autoridades confirmaron que sí hubo daños, pero no especificaron si fueron dentro o en el exterior de las instalaciones.
En declaraciones brindadas al noticiero digital La Cruz TV, uno de los migrantes dijo que realizaban la protesta porque ellos quieren salir del territorio costarricense y las autoridades de migración no se los permiten.
Aseguró que Nicaragua les está permitiendo el paso. Sin embargo, admitió que recientemente un grupo de 12 extrarregionales que había pasado al país vecino fueron capturado y devuelto a suelo costarricense.
Con la presencia de la Fuerza Pública, los extranjeros bajaron los ánimos, pero todavía al mediodía estaban bastante molestos.
Alonso Soto, subjefe de la Policía Profesional de Migración, calificó los disturbios como “hechos violentos” y agregó que, además, los migrantes ejecutaron bloqueos en la carretera Interamericana Norte, que comunica La Cruz con Peñas Blancas, en la frontera con Nicaragua.
El funcionario precisó que durante los cuatro meses en que los extrarregionales han estado en el albergue, se les ha proporcionado todo lo necesario como alimentación y ropa.
“El día de hoy, se presentan estos hechos violentos que atentan contra la integridad física de todas las personas que permanecen en el lugar, así como de los funcionarios que se mantienen atendiéndolos.
“Este tipo de actos no se van a tolerar y no son de recibo para las autoridades costarricenses y vamos a hacer todo lo necesario para evitarlos”, afirmó.
Soto manifestó que también se abrió un canal de diálogo con los migrantes para que comprendan que el cierre de la frontera no es una decisión unilateral de Costa Rica, sino de todos los gobiernos centroamericanos.
“Es un cierre regional y ellos, al igual que las otras personas que se mantienen en otros países de la región, deben permanecer en el albergue hasta que se termine esta situación, para que ellos puedan continuar con su objetivo que es llegar a Estados Unidos”, concluyó el subdirector de la Policía de Migración.
