Modernas armas, algunas de uso prohibido para particulares en Costa Rica, fueron descubiertas en un compartimiento especial de un barco dedicado a la pesca. El hallazgo lo hicieron la noche del lunes oficiales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Puntarenas, en conjunto con agentes del Servicio Nacional de Guardacostas (SNG) del Ministerio de Seguridad Pública, en un operativo conjunto realizado cerca de playa Mantas, cuando el navío, presuntamente, se dirigía a atracar en un muelle privado en el centro de Puntarenas.
Los oficiales detuvieron a los cuatro ocupantes de la embarcación, dos hermanos de apellidos Montoya Marín, de 45 y 23 años, el mayor era el capitán del barco. Asimismo, se capturó a otros dos tripulantes apellidado Umaña Álvarez, 39 años y Díaz Matarrita, de 56 años. Todos son costarricenses y según dijeron las autoridades, ninguno de ellos pudo explicar la procedencia del armamento.
Según trascendió, la acción policial se desarrolló luego de que agentes judiciales recibieron información confidencial que les indicó que en apariencia iba a ingresar a Puntarenas una embarcación en la que supuestamente trasladaban mercancía ilícita. Por esa razón se coordinó con Guardacostas y se hizo el abordaje en mar abierto. Luego llevaron el barco a un muelle en Puntarenas, donde los agentes, bajo la dirección funcional del Ministerio Público, realizaron la respectiva inspección ocular y fue cuando se ubicaron en un compartimento en el cuarto de máquinas, las armas de fuego no permitidas.



