Todas las cuadrillas de la Municipalidad de Desamparados dejaron este jueves las labores de arreglo de calles o corta de zacate. La urgencia era limpiar alcantarillas y ensanchar cunetas.
Estas labores se requieren para evitar nuevas emergencias como las que se presentaron este miércoles debido a los fuertes aguaceros, cuando unas 300 viviendas resultaron anegadas.
Gravilias, San Antonio, Patarrá, San Rafael Abajo, San Rafael Arriba y San Juan de Dios son algunas de las comunidades donde el agua cubrió calles y se metió a casas y negocios; además hubo hundimientos en vías y colapso de tuberías.
“Estamos quitando alcantarillas que tenían una capacidad muy pequeña y sustituyéndolas por otras para mitigar el problema de anegamiento”, precisó Gílberth Jiménez, alcalde desamparadeño.
Según el jerarca, en 60 casas de San Juan de Dios y Gravilias el agua alcanzó hasta un metro de altura y hubo que suministrar espumas y cobijas, porque en muchos casos perdieron los enseres y hasta alimentos.
Detrás de colegio de Gravilias hubo muchas casas anegadas, lo mismo que en el sector de Novedades de San Juan de Dios de Desamparados.
"Nosotros siempre sufrimos inundaciones en invierno. Ayer (miércoles) se salió nuevamente la acequia Chilamate, esta es una de las zonas más bajas, aquí se empoza el agua, llegó como a metro y medio", narró un vecino de Gravilias, quien solo se identificó como Juan Bosco.
Aunque no se requirió el traslado de personas a albergues, hubo reportes de vecinos que pasaron toda la noche sacando el agua de las casas,
Otra tarea urgente es que el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) les ayude a canalizar las aguas de la ruta 214, que conduce hacia San Rafael Abajo de Desamparados, ya que en algunas partes hay un canal abierto y en otras se han creado obstáculos por pasos hacia las viviendas y alcantarillas de diferentes diámetros. Este desorden provoca el desbordamiento de las aguas.
“Se requiere el levantamiento de todos los obstáculos y meter tubería de suficiente capacidad hidráulica, suficiente diámetro, para que pueda soportar ya que por ahí pasa una quebrada que viene de San Juan de Dios y pasa por toda la ruta principal”, precisó el jerarca municipal.
Según dijo, desde hace dos años envió la solicitud al Conavi de intervenir esas vías y no ha tenido respuesta, lo que atribuye a falta de voluntad y apoyo.
Esos desbordamientos, además de provocar inundaciones, levantan la carpeta asfáltica.
Sigifredo Pérez, de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), confirmó que esa entidad atendió más de 50 incidentes en 21 cantones diferentes, la mayor cantidad en aquel cantón josefino. Desamparados tiene 18 comités activos.
La CNE también registró inundaciones, deslizamientos, caídas de tapias, caídas de árboles y otros, por lo que hoy 10 comités de Upala, La Cruz y Desamparados atienden este jueves las zonas afectadas.
Limón y zona sur ya tienen superávit de lluvias
De acuerdo con la meteoróloga Rebeca Morera, los aguaceros de ayer fueron generalizados y en algunas zonas cayeron casi 90 litros por metro cuadrado en varios puntos del país.
Explicó que para el viernes en la tarde se espera el paso de otra onda tropical, por lo que piden no bajar la guardia en zonas vulnerables.
En San José, lo que ha llovido en este mes de junio se ajusta al promedio, pero en Limón ya se tiene un superávit. En ese cantón caribeño han caído 322 litros por metro cuadrado en lo que va del mes cuando el promedio mensual es de 240 litros.
Lo mismo ocurre en la estación de Altamira en Buenos Aires de Puntarenas, donde las precipitaciones fueron de 436 litros y el promedio para todo el mes de junio es de 334.
En Cartago, el acumulado hasta ayer es 152 litros, lo cual está muy cerca del promedio que es de 185, por lo que continuar los aguaceros es posible que sea un junio más lluvioso de lo normal.
Rebeca Morera afirmó que hay suelos saturados en Aguas Zarcas y alrededores en la zona norte, La Fortuna y Ciudad Quesada de San Carlos, La Cruz, Upala y Talamanca, por lo que los ríos de esas zonas se pueden desbordar con más facilidad.
Por otra parte, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) levantó las alertas verde y amarilla que había en el país, informó en un comunicado de prensa a las 5:26 p. m.
"A pesar de esto, la CNE mantiene activa su estructura operativa debido a los incidentes y la saturación en suelos", precisó.
