
El rescate de Canelita, una perrita que habría sido abusada sexualmente, desató preocupaciones en el distrito Salitrillos de Aserrí, en donde vecinos aseguran que este no es un caso aislado.
En publicaciones compartidas en redes sociales, residentes afirman que un hombre tiene un historial de maltrato en contra de animales en la zona desde el 2016, pero las autoridades no han actuado por la supuesta falta de pruebas.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó a La Nación que “el caso se encuentra en investigación“, por lo que no puede brindar detalles debido a la prohibición establecida en el artículo 295 del Código Procesal Penal.
“Esto viene de años. Este no es un primer caso. Él tiene años haciendo esto”, denunció la rescatista de Canela, quien prefirió reservar su nombre por miedo a represalias.
Según relataron dos personas entrevistadas por este diario, el temor a represalias ha disuadido a vecinos a brindar testimonio sobre los presuntos abusos contra animales, porque habrían recibido amenazas de familiares del señalado. Según narran, se han registrado intentos de agresiones físicas.
Agregaron que el hombre no solo abusaría sexualmente de animales, sino que en ocasiones los asesina o los deja a la intemperie con heridas.
La rescatista de Canelita contó que, el día en que encontraron a Canelita, el OIJ los interrogó y les tomó declaración. Además, los agentes judiciales fueron al sitio donde se encontró a la perrita para tomar fotos y recoger posible evidencia.
Canelita, rescatada en el río Cañas
Canelita ahora se encuentra en buenas manos. Fue rescatada en las márgenes del río Cañas, en el barrio Santa Lucía.
“Ella está muy lastimada, también los huesitos los tiene afectados. Ella está muy inflamada. Ahorita no puede mover de la cadera hacia abajo. Las patitas de atrás las tiene muy muy adoloridas”, narró la persona que la rescató.

En Costa Rica, la crueldad contra los animales se encuentra sancionada penalmente tras una reforma aprobada en el 2017. Sin embargo, la baja penalidad prevista para estos delitos permite, en muchos casos, que las personas accedan a beneficios que evitan su ingreso a prisión.
El artículo 279 bis sanciona con prisión tres meses a un año a quien abuse sexualmente de un animal. En tanto, el numeral 279 ter sanciona con cárcel de tres meses a dos años a quien de forma dolosa dé muerte a un animal doméstico o domesticado.
“A ella hay que estarla levantando para que vaya a hacer las necesidades, porque por cuenta propia no tiene la fuerza suficiente para levantarse. No puede ni siquiera buscar su alimento ni su agua. Uno tiene que estárselo dando para que ella pueda comer”, dijo la persona que adoptó a Canelita.
Relató que lograron estabilizarla; pero a los dolores derivados del presunto abuso se suman otros padecimientos, como la artritis, propios de su edad, ya que Canelita es una perrita adulta de 11 años.
La perrita se encuentra bajo un tratamiento veterinario prolongado, enfocado en controlar la inflamación, aliviar el dolor y atender problemas gastrointestinales.
“Estamos al día con los tratamientos, chineándola, cuidándola, esperando que se levante por ella misma“, dijo.
‘Casualidad y viralidad’
La persona que la rescató contó que, el jueves 21 de mayo, estaba revisando su Facebook cuando le apareció la publicación de una mujer que denunciaba que a una perrita la habían lanzado al río cerca de donde ella vive.
El caso se hizo relativamente viral en redes sociales.
“Entonces, no sé, sentí como esa necesidad de tener que ayudarla al estar tan cerca y que nadie la hubiese ayudado todavía”, contó.
Fue la coincidencia, pero también la sensibilidad de la rescatista, lo que permitió salvar a Canelita.
“Yo le puse (a quien realizó la publicación): ‘Hola, ¿ya pudieron sacar a la perrita?’ Ella me comenta: ‘No, no la han sacado’. Ella me envió un audio y me dice: ‘Muchacha, es que yo no sé si usted conoce a (nombre del acusado). Él tenía a esta perra, él fue el que la tiró al río“.
“Ella me comienza a contar de él, pero ya yo sabía la existencia de él, ya con solo ella decirme (su nombre), ya yo sabía a lo que iba, porque acá todo el mundo sabe lo que él hace, todo el mundo lo conoce a él, todos saben quién es y qué hace él. Entonces, cuando ella me dice eso, claramente es más la impotencia que uno siente al saber que hay una perrita maltratada en un río, que está sola”, denunció.

La rescatista de Canelita explicó que solicitaron ayuda a Bomberos, “pero nos dijeron que ellos no podían hacer nada”. Según dice, esta es la tónica de las autoridades.
Ante la nueva negativa, ella y un amigo se dedicaron todo el día a buscar a la perrita. El jueves, no hubo resultados positivos en la búsqueda.
Otras personas intentaron buscarla ese mismo día por la mañana. La búsqueda se retomó desde temprano del viernes 22 de mayo, se amplió a ríos conectados y, tras varias horas, Canelita finalmente fue localizada y rescatada.
“Como a las 9 a. m., uno de los muchachos que andaba con nosotros decide devolverse por una parte del segundo río. Él se fue un toque a fijar más arriba y ya como a los 10 minutos yo recibí un mensaje del muchacho de que tenían a la perrita enfrente”, contó.
Entre varias personas, tuvieron que rodear a Canelita para poder atraparla, dado que huía.
Según denuncian las personas entrevistadas, muchos de los presuntos abusos ocurren debajo del puente, donde río abajo fue encontrada Canelita.

Múltiples denuncias sin respuestas
La rescatista de Canelita denuncia que a lo largo de los años se ha solicitado ayuda a Fuerza Pública, el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) y el OIJ, pero advierte que de ninguna autoridad actuado.
La Nación consultó a Senasa sobre este caso. Sin embargo, la institución indicó que, al tratarse de hechos que podrían constituir presuntos delitos penales, la investigación corresponde al OIJ.
En tanto, la Fiscalía Adjunta de Desamparados sostiene que en ese despacho no se tramita ninguna causa relacionada con los hechos, “ya que el caso está en investigación en el OIJ”.
Según narró otra vecina, quien también prefirió guardar el anonimato por miedo a represalias, en el 2016 se presentó una denuncia, pero fue descartada por falta de pruebas. Agregó que esto se habría repetido en el 2025.

“Y la de este año (2026) está en veremos, porque dicen que no hay pruebas suficientes para continuar con denuncia”, agregó.
“Viola tanto perros como gatitos y. cuando ya no le sirven para las asquerosidades que él hace, entonces los desecha. ¿Desechar qué significa? Los asesina. O como el caso de Canelita la echó un río", denuncia.
Las personas entrevistadas también señalaron que los presuntos ataques no se limitarían a perros, sino que incluirían gallinas y otros animales.
Sin embargo, la rescatistas cuenta que “el OIJ ahorita está diciendo que es que no hay pruebas“.
Muchos videos y fotos que circulan en redes sociales sobre los presuntos abusos datan del 2016.
“Sí hay fotos, sí hay videos y ellos dicen que es que son videos de años (atrás), pero es que él lo sigue haciendo”, narró la rescatista de Canelita.

En una publicación viral de Territorio de Zaguates, del 2025, se solicitaban videos o fotos como pruebas para aportar contra el hombre señalado.
Por solicitud expresa de la rescatista, no se publica ningún número para recibir ayuda económica destinada a cubrir los gastos de Canelita, ante el temor de posibles represalias.
