
Un hombre de 22 años, de apellidos Meza Ledezma, enfrenta desde este jueves un juicio por un ataque armado en el bar Cahuita Town, que cobró la vida de un DJ y de una madre de dos niñas, quien fue víctima colateral de la balacera. En el ataque, además, resultaron heridas otras tres personas.
Minutos antes de las 10 a. m., el fiscal Óscar Quirós Soto leyó la acusación, en la que atribuye a Meza Ledezma dos homicidios y dos tentativas de asesinato.
El acusado, vecino del Bajo Los Ledezma, en La Uruca, dijo al tribunal que cuando estaba en libertad se dedicaba a repartir comidas para una soda, actividad por la que recibía ¢10.000 diarios.
El ataque
De acuerdo con la pieza acusatoria, la noche del 8 de setiembre de 2024, alrededor de las 10:59 p. m., las víctimas María José Castro Miranda, su esposo de apellidos Montoya Ramírez, una mujer apellidada Golden Brown y otra de apellidos Agüero Gómez se encontraban en distintas mesas del bar, mientras Jerson Gerardo Brown Blackwood era el DJ de esa noche.
En ese momento llegaron al lugar Meza Ledezma junto a Joseph Oviedo Gutiérrez, quien fue asesinado días después de la balacera y dos sujetos de identidad desconocida, a bordo de dos motocicletas. Según el Ministerio Público, todos actuaron “con total intención homicida, con alevosía y con un plan delictivo previo”.
La acusación detalla que los dos sujetos no identificados se quedaron afuera del bar, con las motocicletas encendidas y listas para huir, mientras Meza Ledezma y Oviedo Gutiérrez descendieron y, “de manera sigilosa y empuñando un arma de fuego”, llegaron hasta la puerta principal del local, la abrieron y tomaron desprevenidas a las víctimas.
Según el fiscal, ambos hombres dispararon “de manera indiscriminada” contra Brown Blackwood y contra cualquier persona que estuviera cerca de la trayectoria de los disparos, “con pleno conocimiento de que en ese lugar había muchas personas a las cuales podrían herir o dar muerte”. Entre ambas armas realizaron cerca de 75 disparos.

Dos muertes y tres heridos
Producto del tiroteo, Jerson Brown Blackwood, de 48 años y hermano del futbolista del Herediano Keyner Brown, murió en el sitio con múltiples impactos de bala, uno de ellos en la cabeza. María José Castro Miranda, de 33 años, resultó herida de gravedad por un proyectil en el tórax y el abdomen, y falleció horas después en el Hospital Calderón Guardia.
Los otros heridos fueron Montoya Ramírez en el brazo derecho; Golden Brown, prima del DJ, en el glúteo derecho y el brazo izquierdo, con fractura de húmero que le generó una incapacidad de cuatro meses y Agüero Gómez, trabajadora social, en el brazo y el pie izquierdos.
Para la Fiscalía, los hechos constituyen un delito de homicidio calificado en perjuicio de Brown Blackwood, un homicidio simple en perjuicio de Castro Miranda y tres tentativas de homicidio simple, todas en la modalidad de dolo eventual.
El 10 de setiembre de aquel año, dos días después de la muerte de María José, su hermana Andrea suministró una pequeña carta y brindó declaraciones a La Nación, en las que expresó su deseo de justicia y manifestó su preocupación por la falta de acciones para contener la ola de homicidios.
“Señor Presidente (Rodrigo Chaves) y señor ministro de Seguridad, Mario Zamora, Poder Judicial y Poder Ejecutivo, NO SE ESTÁN MATANDO ENTRE ELLOS, están matando a personas inocentes, esto merece que los tres poderes de la República coloquen su mirada en el problema de la inseguridad.
“Hoy, las familias que hemos sido afectadas por esta inseguridad los llamamos a actuar, no nos dejen solos, hagamos algo por las familias de este país, hagamos algo por Costa Rica”, se lee en el texto del mensaje.
Ese año, el país cerró con 874 homicidios, 31 menos con respecto al 2023, cuando hubo 905 crímenes de este tipo. De esta manera, el 2024 se posicionó como el segundo año más violento desde que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) comenzó a llevar este tipo de registros, hace 26 años.
