
El expresidente de Corporación Fischel, Wálter Reiche, pidió ayer a los magistrados de la Sala Tercera que se le exonere de culpa o se le fije una pena menor a los cuatro años de cárcel a los que fue sentenciado por el caso Caja - Fischel.
“Me siento arrepentido por los errores que cometí, pido se me rebaje la pena o absuelva pues colabore con la justicia al declarar la verdad, deseo reincorporarme a la sociedad”, declaró Reiche.
Durante el juicio que concluyó el 6 de octubre, Reiche se declaró culpable y dijo que pagó a Calderón para que le ayudara a ejecutar el contrato de venta de equipos médicos de Finlandia a la CCSS.
La vista de la sentencia se inició a las 8:45 a. m. de ayer, con la ausencia de cinco de los siete sentenciados, entre ellos, el expresidente Rafael Ángel Calderón, quien, según su defensor, Juan Marco Rivero, sufrió un quebranto de salud.
Este recurso de casación llevará a los magistrados a decidir si mantienen o anulan la sentencia que condenó a siete de los ocho imputados por recibir comisiones por la aprobación y ampliación de un crédito finlandés para comprar equipo médico para hospitales de la CCSS.
“El tribunal se constituyó por cuatro jueces, de los cuales uno era suplente. Cuando el juez Víctor Dobles se enfermó y debió retirarse, no hay sustitución pues el juez suplente Franz Paniagua ya estaba integrado, lo que es ilícito, eso podría anular la sentencia ”, alegó Villalobos. Enfatizó ningún folio contiene pruebas contra Vargas.
“Se le acusa de dos delitos de peculado, no por recibir dádivas ni por comprar los equipos, no hay fundamento s”, dijo.
En tanto, Juan Marco Rivero, abogado de Calderón, solicitó la absolutoria o que se ordene un nuevo juicio . “Este fue un juicio extraño, ninguna de las pruebas documentales ubicaron a Calderón como sospechoso de los dos delitos que se le acreditaron”, indicó Rivero.
El representante del Ministerio Público, Juan Carlos Cubillo, dijo que las penas son las justas pues se apegaron a las pruebas. La vista sigue hoy a las 8 a. m.