En los últimos ocho meses 12 personas -entre estas seis vecinos de localidades sancarleñas- murieron fulminadas por rayos.
La cifra es baja si se considera que, de acuerdo con estudios efectuados por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), en promedio 350.000 descargas caen sobre el país cada año.
El último caso mortal se registró la noche del martes en La Fortuna de San Carlos, sitio en el que Jorge Alvarado Varela (de 32 años), portero de un equipo de futbol, fue alcanzado por un rayo durante un partido.
"Fue un accidente muy puntual, después de un día en el que prácticamente no llovió sobre el país", explicó el meteorólogo Norman Vega.
Los rayos también cobraron vidas en las localidades sancarleñas de Pital (cuatro casos) y Los Ángeles de La Fortuna, así como en Heredia (dos), Siquirres (Limón), Quepos (Aguirre) y Caldera (Esparza), Puntarenas.
Riesgo. El cantón de San Carlos está en una zona que, según estudios del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) entre mayo del 2002 y mayo del 2005, está catalogada como de "riesgo severo".
Las tierras al este y oeste de Ciudad Quesada reciben, en promedio, de 8 a 11 rayos por kilómetro cuadrado al año.
Otros sectores del país también entran en la categoría de "riesgo severo", como ocurre con buena parte de la península de Nicoya, Mogos de Osa y el Pacífico Central. También hay alta incidencia en Naranjo, Atenas y Heredia, entre otros.
"Aún hay que profundizar en los estudios antes de encontrar un patrón de descargas por zonas, empero hemos detectado la existencia de ciclos de cuatro a cinco años", señaló Rolando Ríos, funcionario del ICE que ha estudiado el fenómeno.
Por ejemplo, este año, entre mayo y junio, el sistema de detección de rayos registró 120.000.
De las 12 personas muertas ocho fueron alcanzadas en campos abiertos (en especial sembradíos de piña), una en la montaña (en un canopy ) y tres en la playa (una viajaba en un bote).
Poder mortal. El ICE debió estudiar el fenómeno debido a los daños en las líneas distribuidoras.
Algunos de los rayos que caen sobre el país descargan el equivalente a 10 veces la producción de las plantas energéticas del país.
"Tienen una potencia muy grande, pero son de cortísima duración. Si acaso 50 millonésimas de segundo", indicó el experto Rolando Ríos, del ICE.
Arturo Alfaro, ingeniero eléctrico de la Cooperativa de Electrificación Rural de San Carlos, explicó que los rayos pueden descargar entre 100.000 y 1.000.000 de voltios. "Durante la fracción de segundo que dura la descarga sería posible alimentar de energía dos millones de casas", dijo.
Por su parte, el doctor Clemente Centeno dijo que la descarga de un rayo es sinónimo de muerte por cuanto el cuerpo, en especial el cerebro, no está preparado para ese tipo de quemaduras.
"El aumento de la temperatura provoca un paro cardíaco y respiratorio por el shock", explicó.
Las descargas pueden alcanzar una temperatura entre 8.000 y 30.000 grados centígrados.