Toro Amarillo, Valverde Vega. Un estudiante, de 17 años, murió ayer en la tarde tras ser alcanzado por un rayo en el potrero de una finca en Bajos de Toro Amarillo, cantón de Valverde Vega, Alajuela.
La descarga eléctrica también mató a nueve de las 20 vacas que el menor arreaba hacia una lechería, según reportes del OIJ.
La Policía Judicial y familiares identificaron al fallecido como Walter Velásquez Hernández, quien cursaba noveno año en el colegio de aquella localidad.
El muchacho regresó del centro de enseñanza a la 12:35 p. m. y, tras almorzar, se dirigió a un potrero cercano para llevar 20 vacas que su padre, Terencio Velásquez, debía ordeñar a las 2 p. m.
“Escuché un gran estruendo y el equipo de soldar que estaba usando se quemó. Yo sentí una corriente eléctrica en el tobillo derecho”, relató el campesino.
Poco después, José Manuel, otro de sus hijos, llegó agitado para informarle que “un rayo había matado a Walter”.
En la cabeza. De acuerdo con informes policiales, el colegial recibió la descarga eléctrica en la cabeza. Llevaba un paraguas que apareció calcinado a pocos metros del cuerpo.
El accidente tuvo lugar a la 1:45 p. m. a unos 100 metros de la lechería hasta donde debía llevar los 20 animales, lo que hacía frecuentemente, pese a estudiar, para ayudar a su padre.
“Lo curioso es que no estaba lloviendo. El rayo cayó en seco. Es muy triste porque el muchacho andaba con el pantalón del colegio; era trabajador, buen hijo y siempre le metía el hombro a su papá”, comentó Joaquín Salas Murillo, de la Fuerza Pública.
El padre del menor, llorando, exclamó: “Era un gran muchacho, no porque fuera mi hijo, no. Él sacaba tiempo de su estudio para ayudarme todo el tiempo”.
En el momento del accidente no estaba lloviendo aunque, según vecinos, “el cielo estaba muy oscuro y amenazaba lluvia”.
“Yo pasaba en carro y de pronto escuché como una explosión; fue algo terrible”, recordó el finquero Eduardo Jiménez. “Nunca había escuchado un ruido tan feo como ese. La verdad es que jamás pensé que fuera un rayo”, añadió.
Muerte fulminante. El estudiante fue lanzado a unos cuatro metros. Presentaba lesiones en la cabeza y en el pecho. De acuerdo con informes del OIJ, Walter Velásquez murió en forma instantánea.
Su cadáver yacía junto a los de nueve vacas también fulminadas por la descarga eléctrica.
Velásquez era el segundo de cinco hermanos y, según familiares, “un excelente estudiante”.
Para llegar al colegio donde estudiaba tenía que caminar más de dos kilómetros. Pese a eso, cuando regresaba generalmente se apuraba para ayudar con el ganado.
Casi siempre corría al potrero para reunir las vacas y arrearlas hasta la lechería donde aguardaba su padre, a quien también colaboraba en el ordeño.
“Las pérdidas económicas son altas, esos animales valían como ¢5 millones, pero lo que más me duele es la muerte de un extraordinario muchacho”, declaró –por su parte– el dueño de la finca, José Manuel Chacón, quien dijo nunca antes “haber visto algo así”.
Por otro lado, ayer, a las 3:35 p. m., una madre y su hijo sufrieron lesiones al ser alcanzados por un rayo en Los Gavilanes de La Virgen, cantón de Sarapiquí, Heredia.
La Cruz Roja los identificó como Maura Lazo, de 19 años, y Walter Lazo, de tres, a quienes trasladaron al hospital San Vicente de Paúl, en Heredia. Solo presentaban algunas quemaduras leves. Colaboró Marlen Corrales, corresponsal.