Limón. "Lo que esa persona me hizo estuvo mal. Hoy pienso en otras mujeres que también han pasado por agresiones. No debería ocurrir nunca más".
Al hablar así, la voz de Priscilla Cruz denota voluntad de acero, la que la hizo salir avante.
"He intentado rehacer mi vida, pero lo ocurrido me trajo muchas dificultades. Siento mucha desconfianza de volver a pasar por algo así", confesó.
"Lo que me ocurrió fue por celos. Una persona así es capaz de cualquier cosa", agregó.
Júnior Ramírez, su exnovio, quedó en libertad a la espera de que el fallo adquiera firmeza. Entre tanto, Cruz tiene miedo.
"Del juicio salí con nervios y depresión. Tenía horror de que esa persona tomara represalia en contra mía o de mis hijos (tiene dos). Esto ha sido muy duro. Sé que viviré con esto el resto de mi vida. Para mí ha sido muy importante el cariño de mis amigos y familiares.
"Hay gente que me dice que me admira. Yo les digo: 'Gracias a Dios he podido superarlo'", manifestó.
En la actualidad, Priscilla Cruz trabaja como profesora de francés en el Liceo Nuevo de Limón. Debe esforzarse el doble pues su ojo derecho ("débil" según un oftalmólogo) se cansa al calificar exámenes y trabajos.