El OIJ detuvo ayer a un presunto homicida cuando canceló un servicio de taxi con el teléfono celular que había robado a su víctima, un guarda privado y salonero ocasional, a quien asesinó a puñaladas.
Así lo confirmaron ayer voceros del OIJ, que identificaron al sospechoso como de apellido Villalta, un peón de construcción vecino del barrio Limoncito del cantón Central de Limón.
El sujeto, de 33 años, fue capturado en la ciudad de Santa Cruz, Guanacaste, donde trabajaba como albañil desde el año anterior.
Según informes policiales, Villalta no se resistió al arresto y, desde ayer, descuenta tres meses de prisión preventiva por homicidio calificado y robo agravado.
Se hospedaba en la casa de un pastor evangélico y aseguró a las autoridades que se “había convertido y encontrado a Dios”.
Los hechos que se le atribuyen sucedieron la noche del 12 de marzo del 2006 en una casa en San Antonio de Belén, Heredia, donde residía Eliécer Casanova Casanova.
Casanova era soltero y tenía 41 años. Fue ultimado de siete puñaladas.
Había laborado como salonero en un hotel ubicado en playa Naranjo, Península de Nicoya, Guanacaste. Se ganaba la vida desde hacía pocos meses como guarda en unas instalaciones de Intel en el cantón herediano de Belén.
Vecinos dijeron al OIJ que vivía solo y ocasionalmente recibía la visita de amigos con quienes departía durante la noche.
El móvil del crimen fue el robo porque desaparecieron del inmueble diversos electrodoméstico, joyas y dinero en efectivo.
Con los testimonios de testigos que observaron salir de la casa a un hombre, se preparó un retrato hablado que identificó después el taxista pirata, quien dio aviso a las autoridades judiciales.