
Un peón de 25 años murió ayer en la madrugada al recibir una estocada de arma blanca en el cuello que le propinó un conocido.
La agresión le costó la vida a Raúl Antonio Porras Orozco. A la víctima la ultimaron dentro de su rancho del barrio Latino, en la carretera que comunica a Grecia con Sarchí de Valverde Vega.
El peón recibió una profunda herida en la yugular. Horas más tarde, hacia las 7 a. m., la Fuerza Pública detuvo al sospechoso de la agresión, un sujeto de apellido Hernández. Las autoridades lo sorprendieron cuando caminaba por la ribera del río Vigía.
“Ni siquiera tenía conocimiento de que su amigo había muerto”, contó el policía Willy Castro.
Hernández es un extranjero indocumentado, a quien el oficial Castro describió como una persona violenta que en algunas ocasiones ha forcejeado con la Policía.
“Es una persona que no duda en sacar pecho”, explicó. En contra del agresor estaba pendiente una orden de captura por agresión con arma y, por eso, el OIJ lo buscaba.
Captura. Rodolfo Vega, jefe de la delegación policial de Grecia, señaló que en el momento del arresto el sospechoso no ofreció resistencia.
Vega confirmó que la víctima y el presunto agresor tenían una relación de amistad.
Porras era padre de una niña de siete meses y vivía solo en la vivienda donde fue asesinado.
“Una persona con una herida en la yugular puede sufrir un shock por pérdida de sangre, y, si no se atiende con prontitud, fallece entre los dos y cinco minutos siguientes”, manifestó Johan Miranda, cruzrojista de Grecia.