El paso de la onda tropical N.° 21 mantendrá condiciones inestables este viernes en Costa Rica. El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) advirtió sobre aguaceros, tormentas eléctricas y ráfagas de viento en distintas regiones del país, con acumulados de lluvia que podrían alcanzar los 100 milímetros en algunas zonas.
Las lluvias comenzaron durante la madrugada en el Caribe, la zona norte y sectores del Pacífico Norte. El IMN explicó que la combinación de los vientos alisios acelerados, el alto contenido de humedad y la inestabilidad asociada al sistema favorece un ambiente nublado y precipitaciones durante toda la jornada.
Durante la mañana, los aguaceros con tormenta eléctrica afectarán principalmente el Caribe y la zona norte. Parte de esas precipitaciones también alcanzará el norte y el este del Valle Central, incluida toda la provincia de Cartago. Los montos previstos oscilan entre 20 y 40 milímetros.
En horas de la tarde, la actividad lluviosa se concentrará en la costa del Pacífico, el oeste del Valle Central y las zonas montañosas del Caribe y la zona norte. El IMN estima acumulados entre 30 y 60 milímetros, con máximos aislados de hasta 100 milímetros en un periodo de seis horas.
Las precipitaciones continuarán durante la noche en buena parte del territorio nacional. Las mayores acumulaciones se esperan en el Caribe Sur y la costa del Pacífico Norte, de acuerdo con el pronóstico oficial.
Los vientos alisios mantendrán intensidades moderadas en el norte del país, con ráfagas entre 20 y 50 kilómetros por hora. En sectores montañosos del Pacífico Norte podrían registrarse ráfagas de hasta 60 kilómetros por hora.
El IMN también alertó sobre el alto nivel de saturación de los suelos en las cuencas de Sarapiquí, Aguas Zarcas, Upala y zonas cercanas, donde existe mayor riesgo de aumentos rápidos en el caudal de ríos y quebradas. Además, recomendó precaución en áreas urbanas por la posible saturación de los sistemas de alcantarillado.
Entre las recomendaciones, la institución pidió extremar las medidas de prevención ante la posible caída de árboles, afectaciones en techos, rótulos y tendido eléctrico por las ráfagas de viento.
También solicitó cautela a la navegación aérea por posibles turbulencias y a la navegación marítima por condiciones de mar picado, especialmente en el Pacífico Norte, el golfo de Nicoya y el norte del Pacífico Central.