El director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, aclaró una serie de dudas respecto al sitio donde fueron capturados Alejandro Arias Monge, alias Diablo, y Jonathan Pérez Méndez, alias Tan, y donde fue abatido Roney Ríos Oconitrillo, alias Coco Guácimo, en San Bernardino de Horquetas, en Sarapiquí, el viernes pasado.
Versiones en redes sociales cuestionaron que el presunto cabecilla hubiera fallecido en el enfrentamiento con la Policía. Además, un video publicado por una persona que ingresó a la vivienda horas después del allanamiento fue usado para dudar de la actuación policial.
Sobre esto, Soto fue enfático en que el cuerpo de Oconitrillo fue retirado del sitio siguiendo los protocolos de ley. “El cuerpo lo levantamos, lo llevamos a la morgue, lo ‘autopsiamos’ y se lo entregamos a la familia”, dijo el jefe policial, quien ironizó sobre los cuestionamientos: “¿Será que uno tiene que ir enseñándole el cuerpo a todo el mundo cuando va a la calle?"
Ingreso riesgoso
Soto explicó que el OIJ procesó toda la escena, recolectó las pruebas necesarias en presencia de un juez y levantó las actas correspondientes antes de retirarse del lugar. Una vez que la Policía Judicial se fue, dijo, la propiedad quedó a disposición de su dueño, quien no tiene relación con los detenidos.
“Si una persona imprudentemente ingresa a una propiedad privada, el dueño tendrá la posibilidad de acusarlo de violación de domicilio”, señaló Soto, quien agregó que quien ingresó “está tomando el riesgo de que, eventualmente, otros componentes del grupo hubiesen llegado después”.
Para el director del OIJ, la publicación del video también pudo poner en riesgo la integridad de esa persona, al exponerse ante una organización de ese perfil. “Nos parece que fue una conducta imprudente y que la persona debe tener que asumir las consecuencias por esos actos”, afirmó.
Consultado sobre si cabría abrir una investigación contra quien ingresó a la vivienda, el director interino respondió que el dueño de la propiedad podría denunciarlo por violación de domicilio.
“También me parece que puso en riesgo su vida al ingresar y, sobre todo, puso en riesgo su vida al publicar el video, que eventualmente pueden ver los componentes del grupo criminal”, dijo y agregó que, dado el tipo de estructura investigada, considera que la persona actuó de forma imprudente.
Sobre si el OIJ debía haber dejado la vivienda con custodia policial tras concluir el levantamiento de pruebas, Soto fue claro: “No, porque ya no era de interés policial. Ya nosotros habíamos cumplido con nuestra función de recolectar todas las pruebas, todo lo que era importante para nosotros, y ya no es de interés más a partir de ese momento”.
Agentes en recuperación
En cuanto a la condición de salud de los ocho agentes judiciales heridos en el operativo de captura, el jefe judicial explicó que dos de ellos ya están en sus casas, mientras los otros seis permanecen internados.
“Probablemente en los próximos días le darán la salida a los que están en mejores condiciones”, dijo, aunque advirtió que el oficial herido en una pierna y otro que recibió un impacto en la parte alta del tórax probablemente pasarán un tiempo más en el hospital.
Sobre el agente del Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT) que resultó más afectado, con una lesión en la pierna, Soto dijo que se encontraba consciente de la gravedad de su condición.
“Está tranquilo, está consciente de que es una lesión muy grave, que va a requerir un proceso largo, pero está tranquilo con el apoyo de su familia y motivado de que todo va a estar bien”, relató el director del OIJ, quien añadió que el oficial deberá pasar por un proceso de reconstrucción, aunque se mantiene animado y está bajo tratamiento para el dolor.
