
Autoridades judiciales allanaron este miércoles varios inmuebles en Horquetas de Sarapiquí, en Heredia, como parte de una investigación por el presunto secuestro extorsivo de un hombre de apellido Estrada, de nacionalidad nicaragüense, ocurrido el sábado anterior.
Las acciones estuvieron a cargo de agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) afincados en la zona de Los Santos, en coordinación con el Ministerio Público, y se concentraron en tres puntos de esa localidad. Uno de los inmuebles corresponde a una vivienda que, según las pesquisas, habría sido utilizada para la retención. Sin embargo, la persona permanece desaparecida.
Así lo informó Vladimir Muñoz, subdirector del OIJ, quien explicó que la investigación comenzó el sábado anterior por la noche, después de que la familia denunciara la desaparición y las llamadas mediante las cuales desconocidos exigían dinero a cambio de su liberación.
Según Muñoz, el viernes anterior, durante la tarde, Estrada salió de Santa María de Dota acompañado por un hombre que se desempeñaba como taxista informal. Ambos se trasladaron hasta Sarapiquí.
Una vez en esa zona, la familia comenzó a recibir llamadas en las que les solicitaban diversas cantidades de dinero, consideradas altas, a cambio de dejar en libertad a Estrada.
Los familiares no realizaron ningún pago ni otra gestión para cumplir con las exigencias.
Los agentes iniciaron las diligencias ese mismo día y lograron establecer que el último punto donde había sido ubicado Estrada correspondía a Horquetas de Sarapiquí e identificaron a cinco personas que podrían estar vinculadas con el caso. Dos de ellas quedaron detenidas y tres permanecen en fuga.
Se investiga si estas personas estarían asociadas a una estructura dedicada al tráfico de drogas y si ese grupo también estaría relacionado con secuestros extorsivos.
Durante las pesquisas también determinaron que el hombre que habría trasladado a Estrada hasta esa zona fue dejado en libertad, aparentemente sin que mediara algún pago.

OIJ cree que la víctima podría estar viva
Vladimir Muñoz manifestó este miércoles, tras los allanamientos, que si bien no se puede determinar con certeza cuál es la situación de Estrada, no se descarta que podría estar con vida y que la prioridad de los agentes es ubicarlo.
Por ahora, tampoco se ha establecido cuál fue el motivo por el que el hombre se trasladó desde Santa María de Dota hasta Horquetas de Sarapiquí y por ello hay varias líneas de investigación abiertas.
“Estamos haciendo unas inspecciones en regiones cercanas con la finalidad de eventualmente localizar sea la persona viva o el cuerpo de la misma, ya que no descartamos de momento ninguna posibilidad”, manifestó Muñoz.
Durante los allanamientos quedaron detenidos dos hombres de apellidos Pereira y Castillo, de 27 y 24 años, respectivamente. Además, se allanó un búnker donde los agentes localizaron, entre otros indicios, cantidades de droga.
Las autoridades divulgaron las imágenes de tres personas más que son de interés para la investigación, pero no se divulgaron sus identidades.
Sanciones posibles
El artículo 215 del Código Penal impone una pena de 10 a 15 años de prisión a quien secuestre a una persona; sin embargo, existe un atenuante, el cual reduce la pena hasta un rango de seis a 10 años, si la víctima es liberada de manera voluntaria antes de los tres días de cautiverio.
Asimismo, existen agravantes que elevan la sanción, de 15 a 20 años, entre otros casos, cuando quien secuestra recibe el pago que exigía, cuando el hecho es cometido por dos o más personas; cuando tiene como víctima a una persona menor de edad, embarazada, incapaz o con enfermedades; o si se trata de una persona internacionalmente protegida.
También, la pena puede situarse en el rango de 20 a 25 años si se infringe algún tipo de lesión a la víctima. Y, finalmente, el tipo penal de secuestro con resultado de muerte establece una pena de 35 a 50 años.
