Un oficial del OIJ resultó ayer herido de gravedad al recibir un balazo en el abdomen cuando, junto a otros tres agentes, investigaba a cuatro individuos.
El enfrentamiento se produjo a las 3:20 p. m. en un “búnker” donde antes funcionaba una caseta de la Fuerza Pública en la ciudadela 25 de Julio, en Hatillo centro, San José.
El agente herido es Kenneth Monge Quirós, de 32 años, quien se encuentra en estado crítico en el Hospital San Juan de Dios, confirmó ayer el subdirector del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Francisco Segura.
“La bala le perforó la vena cava inferior”, dijo Segura.
Otro oficial que acompañaba a Monge disparó contra el agresor y lo hirió en el abdomen. Se trata de un individuo de apellido Badilla, de 26 años, quien inicialmente huyó del “búnker” y se refugió en una vivienda cercana, de donde fue sacado por la Policía y trasladado en una radiopatrulla al Hospital San Juan de Dios.
Los agentes judiciales detuvieron en el sitio del hecho a otros tres individuos, apellidados Mora, de 28 años, Barrantes, de 24, y Díaz, de 20.
Labor de rutina. Segura explicó que Kenneth Monge y los otros tres agentes de la sección de Capturas realizaban una labor de rutina para tratar de localizar a un sujeto que tiene una orden de captura por una condena y se encuentra en fuga.
Precisó que, al llegar al sitio donde estaba la antigua caseta de la Fuerza Pública, vieron a cuatro individuos en actitud sospecha.
Lo anterior, porque el lugar donde permanecían está semidestruido y fue convertido en un refugio donde había un carro sin placa en mal estado y una motocicleta, también sin placa.
Cuando los agentes realizaban una requisa de rutina, un oficial detectó que uno de los individuos estaba armado, por lo que procedió a colocarle las esposas. Monge, en tanto, como parte de la investigación ingresó al “búnker” donde, presuntamente, Badilla le disparó sin motivo aparente.
Otro de los agentes respondió el fuego e hirió a Badilla.
Vecinos dijeron que solo se escucharon dos disparos y que mucha gente corría para todo lado.
Luego del hecho, cerca de 100 agentes del OIJ y oficiales de la Fuerza Pública tomaron las calles de la ciudadela 25 de Julio y los barrios aledaños.
Segura manifestó que en la casa donde se refugió Badilla fue localizada una almohada llena de sangre, así como casquillos de un arma nueve milímetros, pero no localizaron ningun arma de fuego.
Asimismo, las autoridades decomisaron en el lugar dos carros y una moto.
Uno de los vehículos era un Nissan Pathfinder blanco, en el que, aparentemente, intentaron trasladar al delincuente que resultó herido, según confirmó Segura.
Violentos. El subdirector del OIJ se mostró extrañado de que los cuatros sujetos detenidos por este hecho estuvieran en libertad, pues, según afirmó, todos ellos tienen un amplio historial delictivo de robos agravados, amenazas y portación de armas sin permiso.
Citó, por ejemplo, que uno de los sujetos fue detenido en noviembre del 2008 como sospechoso de un homicidio simple perpetrado en Tibás. “Tiene un homicidio simple y anda en la calle. Eso quiere decir que matar a otra persona es igual, pues sabe que es fácil salir y andar en la calle”, manifestó Segura.
El jefe policial agregó que también realizarán una investigación para determinar si el agente Monge llevaba puesto el chaleco antibalas, pues el proyectil le ingresó por una parte que debería estar protegida por el chaleco.
“Todos los oficiales tienen la orden de portan el chaleco cuando realicen cualquier operativo. Incluso, observé en las tomas de televisión de hoy (ayer) a varios agentes sin chaleco. Vamos a llamarlos para saber por qué no lo tenían”, comentó Segura.
Este hecho es el tercero en el que un agente del OIJ es víctima durante un operativo.
El 20 de octubre, el agente Ronny Sojo Chacón murió durante un tiroteo ocurrido en las afueras de una casa ubicada en Mata Redonda, San José.
Asimismo, el 3 de noviembre, Randall Mauricio López Garita murió en San Antonio de Escazú, en un enfrentamiento con una banda de jamaiquinos vinculada con la muerte de una joven universitaria en Los Yoses.
