
La Fiscalía General reorientó la investigación del asesinato de la niña Josebeth Retana Rojas, ocurrido el 5 de setiembre pasado en Ticari de Sarapiquí, en Heredia.
La medida se adoptó el viernes pasado luego de una reunión convocada con el propósito de analizar y buscar nuevas rutas de indagación en este caso que, cinco meses después de ocurrido, permanece en la impunidad.
En la sesión participaron, entre otros, el fiscal general interino, Jorge Chavarría; el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Jorge Rojas Vargas; la fiscal adjunta de Heredia, Emilia Navas.
También concurrieron los jefes del OIJ de Heredia y Sarapiquí, así como cuatro investigadores y médicos forenses.
La reunión se realizó en el Complejo Médico Forense, en San Joaquín de Flores, Heredia.
Fuentes judiciales dijeron que la sesión fue muy positiva porque surgieron nuevas pistas en las pesquisas. A partir de ahora no seguirán encaminadas a un solo sospechoso, como hasta ahora, sino que se ha ampliado la cantidad de posibles implicados.
Entre los puntos que se discutieron estuvo la necesidad de aligerar los exámenes legales pendientes para verificar las nuevas hipótesis.
Los participantes en la reunión consideraron que se debe ser muy cuidadoso en el tratamiento del caso y en los puntos que trasciendan a la opinión pública.
Otro aspecto importante en el caso de Josebeth, es que se amplió el grupo investigador, que hasta ahora era llevado por dos oficiales del OIJ de Sarapiquí. Ellos contaban con la dirección funcional del Fiscal de Sarapiquí.
A ellos se les sumó una pareja de investigadores del OIJ de Heredia, en tanto la dirección de las pesquisas quedó en manos de la fiscal Emilia Navas.
Josebeth Retana, de 8 años de edad, fue asesinada el 5 de setiembre mediante asfixia. Su cuerpo se localizó el 11 de setiembre, sumergido en un río.
Aunque hay un sospechoso, no hay pruebas en su contra.